Temas de salud

Julio 2017

Enfrentar los problemas con las drogas

Prevenir y tratar el abuso de las drogas

Ilustración de una madre hablando con su hija y consolándola El abuso de las drogas puede ser una experiencia dolorosa, tanto para la persona que las consume como para sus familiares y amigos, quienes pueden sentirse impotentes frente a la enfermedad. Pero si sabe o sospecha que alguien cercano tiene un problema con las drogas, hay cosas que puede hacer para ayudarlo.

Determinadas drogas pueden cambiar la estructura y el funcionamiento interno del cerebro. Al utilizarlas reiteradamente, las drogas afectan el autocontrol de la persona e interfieren con su habilidad para resistir el deseo irresistible de consumir. No poder dejar de consumir una droga, incluso sabiendo que es dañina, es lo que caracteriza a una adicción.

La droga no tiene que ser ilegal para tener este efecto. Las personas se pueden volver adictas al alcohol, la nicotina o incluso los medicamentos recetados cuando los usan de maneras distintas a las indicadas o cuando utilizan una receta de otra persona.

Las personas son particularmente vulnerables a consumir drogas cuando pasan por momentos de transición importantes en la vida. En los adultos, esto podría darse durante un divorcio o luego de perder un empleo. En los niños y adolescentes, podría ser al cambiar de escuela o por otros cambios importantes en sus vidas.

Pero los niños podrían experimentar con las drogas por muchos motivos diferentes. "Podría haber muchas drogas a su disposición en una escuela donde hay estudiantes mayores, sus actividades sociales podrían estar cambiando o podrían estar tratando de sobrellevar el estrés", dice la Dra. Bethany Deeds, experta en prevención del abuso de drogas de los NIH. Los padres podrían tener que prestar más atención a sus hijos durante estos períodos.

Los años de la adolescencia son una época decisiva para prevenir el abuso de las drogas. Probar las drogas durante la adolescencia aumenta la probabilidad de desarrollar problemas de consumo de sustancias. Cuanta menos edad tenga al momento de consumir por primera vez, mayor será el riesgo de volverse adicto más adelante. Pero la adicción también es cosa de adultos. Los adultos corren más riesgo de volverse adictos cuando comienzan a tomar analgésicos de venta bajo receta luego de una cirugía o debido a un problema de dolor crónico. Las personas con antecedentes de adicción deben tener especial cuidado con los analgésicos opioides y asegurarse de informar al médico sobre su consumo de drogas en el pasado.

Hay muchos signos que podrían indicar que un ser querido está teniendo un problema con las drogas. Podría perder el interés en las cosas que solía disfrutar o comenzar a aislarse. En los adolescentes, las calificaciones podrían bajar. Podrían comenzar a faltar a clase.

"Podrían llegar más tarde de la hora establecida o parecer irritables, sedados o desaliñados", dice la Dra. Geetha Subramaniam, psiquiatra infantil experta en consumo de sustancias de los NIH. Los padres también pueden encontrar parafernalia de drogas, como pipas de agua o agujas, o sentir un olor extraño.

"Una vez que el consumo de drogas avanza, se vuelve menos algo social y más algo compulsivo, lo que significa que la persona pasa mucho tiempo consumiendo drogas", dice Subramaniam.

Si un ser querido está consumiendo drogas, aliéntelo a hablar con su proveedor de cuidados de la salud. Puede ser más fácil tener esta conversación con un médico que con un miembro de la familia. No todos los tratamientos para las drogas requieren una larga estadía en centros de tratamiento residencial. Para algunas personas en las primeras etapas de un problema de consumo de sustancias, una conversación con un médico u otro profesional puede ser suficiente para que reciban la ayuda que necesitan. Los médicos pueden ayudar a la persona a pensar sobre su consumo de drogas, entender el riesgo de una adicción y elaborar un plan para cambiar.

El consumo de sustancias es un trastorno que con frecuencia se puede tratar de manera ambulatoria. Pero esto no significa que sea fácil de tratar. El trastorno de consumo de sustancias es una enfermedad complicada. Las drogas pueden provocar cambios en el cerebro que hacen que sea extremadamente difícil dejarlas sin ayuda médica.

En el caso de determinadas sustancias, puede ser peligroso dejar de consumirlas sin intervención médica. Algunas personas podrían necesitar estar en un hospital durante un período breve para desintoxicarse, es decir, para que la droga se elimine del cuerpo. Esto puede ayudar a mantenerlos lo más seguros y cómodos posible. Los pacientes deben hablar con sus médicos sobre medicamentos para tratar la adicción al alcohol o los opioides, como la heroína y los analgésicos de venta con receta.

Para recuperarse de un trastorno de consumo de sustancias hay que volver a entrenar el cerebro. Una persona que ha sido adicta a las drogas tendrá que volver a aprender todo tipo de cosas, desde qué hacer cuando está aburrida hasta con quién pasar el tiempo. Los NIH han desarrollado una tarjeta de bolsillo personalizable en inglés para ayudar a las personas a identificar y aprender a evitar los disparadores, es decir, las cosas que hacen que sientan ganas de consumir drogas. Usted puede solicitar la tarjeta en forma gratuita en https://drugpubs.drugabuse.gov/publications/drugs-brain-wallet-card/.

"Usted debe aprender a manjar los disparadores, aprender sobre las compañías negativas, aprender sobre las recaídas, [y] aprender a enfrentar el problema", dice Subramaniam.

Científicos financiados por los NIH están estudiando maneras de detener la adicción mucho antes de que comience: en la infancia. El Dr. Daniel Shaw de la Universidad de Pittsburgh está evaluando si enseñar estrategias de crianza saludable a los padres puede ayudar a que los niños aprendan a autoregularse, y así evitar el abuso de sustancias en el futuro.

En el estudio de Shaw, se inscribe a las familias con riesgo de tener problemas de consumo de sustancias en un programa llamado Family Check-Up (Chequeo familiar), desde que los niños tienen dos años. Este es uno de varios programas de crianza saludable que han sido estudiados por investigadores financiados por los NIH.

Durante el programa, un asesor en crianza saludable visita el hogar para observar la relación de los padres con su hijo. Los padres responden a varios cuestionarios sobre su propio bienestar y el de su familia. Esto incluye cualquier problema de conducta que esté teniendo el niño. Los padres aprenden qué conductas problemáticas de sus hijos podrían causar problemas más graves, como el abuso de sustancias, más adelante. El asesor también habla con los padres sobre posibles maneras de cambiar la manera en que interactúan con el niño. Muchos padres luego tienen sesiones de seguimiento con los asesores para ver cómo mejorar sus métodos de crianza.

Los hijos de padres que participan en el programa tienen menos problemas de conducta y mejores resultados cuando van a la escuela. Shaw y sus colegas ahora están haciendo un seguimiento de estos niños durante la adolescencia para ver cómo el programa afecta sus probabilidades de desarrollar un problema de abuso de sustancias. Puede encontrar clips de video donde se explican diferentes maneras en que los padres pueden responder a sus hijos adolescentes en el sitio web del programa Family Check-up de los NIH https://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/chequeo-familiar/introduccion.

Incluso si su adolescente ya ha comenzado a consumir drogas, los padres todavía pueden intervenir. Pueden llevar un control más estricto de quiénes son los amigos de sus hijos y qué están haciendo. Para ayudarlos, los padres también pueden buscar nuevas actividades que permitan a sus hijos hacer nuevos amigos y ocupar el tiempo libre después de la escuela, que es cuando más se meten en problemas. "Al principio no les gusta", dice Shaw. Pero encontrar a otros adolescentes con intereses similares puede ayudar a que formen nuevos hábitos y a que sigan un camino más saludable.

Un problema de consumo de sustancias es una enfermedad crónica que requiere cambios en el estilo de vida y tratamiento a largo plazo, como la diabetes o la presión arterial alta. Incluso las recaídas pueden ser una parte normal del proceso, no una señal de fracaso sino de que es necesario ajustar el tratamiento. Con los cuidados adecuados, las personas con trastornos de consumo de sustancias pueden llevar vidas saludables y productivas.

Referencias

DishionTJ, Brennan LM, Shaw DS, McEachern AD, Wilson MN, Jo B. Prevention of Problem Behavior Through Annual Family Check-Ups in Early Childhood: Intervention Effects From Home to Early Elementary School Journal of Abnormal Child Psychology. 2014;42(3):343-354. doi:10.1007/s10802-013-9768-2.

Brennan LM, Shelleby EC, Shaw DS, Gardner F, DishionTJ, Wilson M. Indirect Effects of the Family Check-Up on School-Age Academic Achievement Through Improvements in Parenting in Early Childhood Journal of Educational Psychology. 2013;105(3):10.1037/a0032096. doi:10.1037/a0032096.

Subramaniam GA, Volkow ND. Substance Misuse Among Adolescents: To Screen or Not to Screen? JAMA Pediatrics 2014;168(9):798-799. doi:10.1001/jamapediatrics.2014.958.

Pregunte a su médico

Preguntas para hacer a la hora de elegir un programa de tratamiento:

  • ¿El programa utiliza tratamientos respaldados por evidencia científica? Los programas efectivos suelen combinar tratamientos médicos y conductuales.
  • ¿El programa adapta el tratamiento a las necesidades de cada paciente? Ningún tratamiento es adecuado para todos.
  • ¿El programa adapta el tratamiento a medida que cambian las necesidades del paciente? Una persona en tratamiento puede necesitar diferentes servicios en diferentes momentos.
  • La duración del tratamiento, ¿es suficiente? La mayoría de las personas adictas necesita al menos tres meses de tratamiento.

Elecciones inteligentes

Signos a los que estar atento

Las personas con problemas de drogas pueden actuar de manera diferente de lo habitual. Podrían:

  • pasar mucho tiempo solas
  • perder el interés en sus cosas favoritas
  • volverse desaliñadas, por ejemplo no bañarse, cambiarse de ropa o cepillarse los dientes
  • estar realmente cansadas o tristes
  • estar muy enérgicas, hablar rápido o decir cosas que no tienen sentido
  • estar nerviosas o irritables (de mal humor)
  • pasar rápidamente de un estado a otro (de sentirse mal a sentirse bien)
  • dormir a horas extrañas
  • faltar a citas importantes
  • tener problemas en el trabajo
  • comer mucho más o mucho menos de lo habitual
Actualizada en Julio de 2017