Temas de salud

Julio 2013

Manténgase fresco: El calor puede ser peligroso

A muchas personas les encantan los cálidos meses de verano. Sin embargo, a veces, los días calurosos y húmedos pueden ser peligrosos. Para el cuerpo no es bueno exponerse a temperaturas muy altas por mucho tiempo. El exceso de calor puede dañar el cerebro y otros órganos. Por eso, en los días calurosos es importante mantenerse fresco.

Ilustración de una mujer mayor sentada en frente de un aire acondicionado, con las persianas bajas y un vaso con agua y hielo cerca.El cuerpo tiene su propio sistema natural para refrescarse. La transpiración es clave para refrescarse cuando hay clima caluroso o cuando el ejercicio provoca que la temperatura corporal suba. Cuando la transpiración se seca, quita el calor de la superficie del cuerpo y baja su temperatura. Cuando la transpiración no es suficiente para refrescar el cuerpo, se corre riesgo de sufrir una enfermedad relacionada con el calor que se denomina hipertermia.

Cualquiera puede sufrir de hipertermia, pero particularmente corren riesgo los adultos mayores, los lactantes y los niños pequeños y las personas enfermas, obesas o que toman ciertos medicamentos. Estas personas son más sensibles a los efectos del calor extremo y es menos probable que sientan o respondan a los cambios en la temperatura.

“Las temperaturas elevadas pueden provocar que varios órganos dentro del cuerpo no funcionen de manera óptima”, cuenta la Dra. Marie Bernard, subdirectora del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (National Institute on Aging), dependiente del NIH. El exceso de calor corporal puede estresar el corazón y dañar el cerebro. Incluso puede inducir un coma.

La hipertermia puede causar diversas enfermedades relacionadas con el calor, desde leves a graves. Entre estas se encuentran los calambres por calor, el edema por calor, el agotamiento por calor y el golpe de calor.

Los calambres por calor son el endurecimiento doloroso de los músculos en el estómago, los brazos o las piernas. Si experimenta calambres por calor, encuentre una manera de enfriar su cuerpo y asegúrese de tomar mucho líquido. El edema por calor es una inflamación en los tobillos y los pies cuando sufre calor. Para aliviarlo, puede recostarse y levantar las piernas. Si eso no funciona más o menos con rapidez, consulte con un profesional de la salud.

El agotamiento por calor es una advertencia de que su cuerpo ya no puede mantenerse frío por sí mismo. Puede experimentar mareos, sed, debilidad, poca coordinación y náuseas. También es posible que sienta la piel fría y húmeda, y quizás sienta el pulso acelerado. Si sucede esto, beba mucho líquido y descanse en un lugar fresco. Si no tiene cuidado, el agotamiento por calor puede progresar y ser un golpe de calor.

El golpe de calor es una forma de hipertermia que pone en riesgo la vida y ocurre cuando la temperatura corporal llega a los 104 °F (40 °C) o más. Puede causar confusión, desmayos, tambaleos, comportamientos extraños o que la piel se sienta seca y roja. El golpe de calor es una emergencia médica.

“Por ejemplo, si usted y su pareja están en un picnic y es un día muy caluroso y húmedo, y su pareja comienza quejarse porque se siente mareado o desorientado, debe preocuparse”, dice Bernard. “Debe llevarlo a un lugar fresco, colocarle compresas frías en el cuello y las muñecas y llamar al 911”.

El aire acondicionado es la mejor manera de protegerse contra la hipertermia. Si no tiene un aire acondicionado, en los días calurosos y húmedos, vaya a lugares que sean frescos. Pruebe yendo a centros comunitarios, centros comerciales, cines, bibliotecas o casas de familiares y amigos.

Las enfermedades relacionadas con el calor pueden prevenirse. Igualmente, en los Estados Unidos cada año ocurren cientos de fatalidades por eventos de calor extremo. Es importante reconocer quiénes están expuestos a los mayores riesgos para poder tomar las medidas necesarias y ayudarlos a combatirlo.

Decisiones Inteligentes

Manténgase fresco.

  • Salga del sol y quédese en un lugar fresco.
  • Beba mucho líquido, en especial, agua. Evite las bebidas con alcohol.
  • Limite el uso del horno si no posee un equipo de aire acondicionado.
  • Vístase acorde al clima. Use vestimentas sueltas y de colores claros.
  • Dúchese, báñese o pásese una esponja con agua fría.
  • Cubra las ventanas con sombrillas, cortinas o persianas durante la parte más calurosa del día.
  • Si necesita ayuda para pagar la factura de la luz para poder tener un aire acondicionado, visite www.acf.hhs.gov/programs/ocs/resource/liheap-brochures (Enlace externo).
Actualizada en Julio de 2017