Temas de salud

Enero de 2022

Vitaminas, minerales y más

Ilustración de una mujer mirando suplementos en una tienda

Las botellas de suplementos se alinean en los estantes de su supermercado local. Incluyen vitaminas y minerales, desde la A hasta el zinc. También puede encontrar productos como probióticos, hierbas y aceite de pescado. Pero, ¿son necesarios para una buena salud? ¿Y qué hay de sus riesgos?

“Para la mayoría de las personas, comer una variedad nutritiva de alimentos puede proporcionar todos los nutrientes que necesitan”, afirma Carol Haggans, dietista registrada y consultora de los Institutos Nacionales de la Salud. Pero algunos pueden necesitar más de lo que obtienen de sus comidas. Sus necesidades pueden variar en función de su edad, su salud y lo que coman.

Muchos malinterpretan para qué sirven los suplementos dietéticos, explica Haggans. “Algunas personas pueden creer o esperar que los suplementos puedan prevenir o tratar enfermedades, pero no es eso lo que pretenden”, afirma. “Están hechas con el propósito de complementar la dieta”.

Los suplementos dietéticos están regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. “Pero están regulados bajo el paraguas de los alimentos”, afirma Haggans. “Es importante que las personas sepan que no están regulados como los medicamentos”.

Eso significa que las empresas no tienen que demostrar que un suplemento funciona antes de venderlo. Las empresas están obligadas a seguir las buenas prácticas de fabricación en la elaboración de sus productos. Pero es posible que las botellas no siempre contengan lo que dice la etiqueta.

Algunas organizaciones independientes realizan pruebas de calidad de los suplementos y otorgan sellos de aprobación. Pero estas pruebas solo garantizan que un producto se haya elaborado correctamente y que contenga los ingredientes enumerados. No garantizan que funcione o que su consumo sea seguro.

¿Quién necesita suplementos?

El cuerpo necesita diferentes cantidades de ciertos nutrientes en diferentes momentos de la vida. Por ejemplo, la capacidad de absorber y procesar algunos nutrientes disminuye con la edad. Por lo tanto, los adultos mayores pueden necesitar más cantidad de ciertas vitaminas y minerales, como la vitamina D, la vitamina B12 y el calcio.

Las personas que evitan ciertos alimentos también pueden necesitar un refuerzo de nutrientes. Por ejemplo, la vitamina B12 solo se encuentra en los productos de animales. “Así que, si sigue una dieta vegana, es posible que no obtenga suficiente B12 de los alimentos”, afirma Haggans.

Las mujeres que están embarazadas o que pueden quedar embarazadas necesitan una cierta cantidad de ácido fólico. Esto ayuda a prevenir un tipo de defecto congénito llamado ‘defectos del tubo neural’. Y los bebés pueden necesitar más vitamina D que la que se encuentra en la leche materna.

Las personas con afecciones de salud crónicas también pueden necesitar más de algunas vitaminas y minerales, de acuerdo con la Dra. Patricia Haggerty, que estudia la nutrición y el sistema inmunológico en los NIH. Entre estas afecciones se encuentran las enfermedades cardíacas, la diabetes, el cáncer, el VIH/SIDA y algunas enfermedades autoinmunes.

Pero si necesita un suplemento (y cuál o cuáles) no es algo que deba adivinarse, afirma Haggerty. “Qué suplementos, qué dosis, etc., son cosas que debe resolver con su proveedor de atención médica”. Los análisis de sangre a menudo pueden ayudar a determinar si tiene una deficiencia de nutrientes.

Preocupaciones por la seguridad

Si toma suplementos, informe a sus proveedores de atención médica. Algunos suplementos pueden cambiar el funcionamiento de los medicamentos. Otros tienen riesgos para grupos específicos de personas. Consulte el recuadro Consulte a su médico para hacer preguntas sobre los suplementos. Puede realizar un seguimiento de la información sobre sus suplementos y medicamentos utilizando la tabla Mi registro de medicamentos y suplementos dietéticos de los NIH.

“También es importante saber la cantidad total de nutrientes que obtiene tanto de los alimentos como de los diferentes suplementos”, afirma Haggans. “‘Más’ no significa necesariamente ‘mejor’, y ‘natural’ no significa necesariamente ‘seguro’”.

Muchos nutrientes pueden ser peligrosos en grandes cantidades. Estos tienen lo que se denomina un nivel de máximo de ingesta. Consumir regularmente más de ese nivel puede provocar graves problemas de salud. Entre las vitaminas y minerales con un límite máximo se encuentran el calcio, el hierro, el zinc y las vitaminas A, B6, C y D.

Los fabricantes no están obligados a mantener sus productos por debajo de estos límites máximos, explica Haggans. Así que revise las etiquetas antes de comprar. Además, algunos nutrientes, como la vitamina K, pueden interactuar con medicamentos comunes.

Otros tipos de suplementos dietéticos, como los botánicos, pueden ser aún más complicados. Los productos botánicos también se conocen como suplementos a base de hierbas. Contienen una o más partes de una planta. Algunos ejemplos son el ginseng, la equinácea y la hierba de San Juan. Los productos botánicos pueden presentarse en muchas formas, como cápsulas, tés secos o preparaciones líquidas.

Los productos botánicos pueden variar en sus ingredientes de una marca a otra. Por ello, sus efectos en el organismo pueden ser diferentes. “También pueden interactuar con los medicamentos y tener efectos secundarios”, afirma Haggans.

Algunos productos botánicos pueden incluir declaraciones de propiedades saludables que van demasiado lejos, afirma el Dr. Ikhlas Khan, investigador de productos naturales subvencionado por los NIH en la Universidad de Mississippi. Los ejemplos incluyen ayudarlo a “dormir mejor” o “perder peso”.

“Si está buscando una cura, no debería buscar en el pasillo de los suplementos”, afirma.

Reforzar su sistema inmunológico

Quizás la afirmación más común de los suplementos es que refuerzan el sistema inmunológico. Los investigadores han estado estudiando si alguno puede ayudar.

“Muchos nutrientes, como la vitamina C, la vitamina D, la vitamina E, el zinc, el selenio y el magnesio son importantes para un sistema inmunológico saludable”, afirma Haggerty. Pero, hasta ahora, consumir más de la cantidad recomendada de cualquier nutriente no parece reforzar el sistema inmunológico.

Los investigadores están probando si ciertos suplementos pueden disminuir los síntomas del COVID-19. “Pero, hasta ahora, los datos son insuficientes para respaldar las recomendaciones a favor o en contra de cualquier vitamina, mineral o producto botánico para prevenir o tratar el COVID-19”, afirma Haggerty.

Los científicos también están buscando suplementos que ayuden contra otros virus. Khan y sus colegas están estudiando un extracto botánico elaborado a partir de un tipo de alga, llamada ‘espirulina’. Los estudios realizados en ratones han demostrado que los componentes que contiene pueden aumentar la respuesta inmunitaria y proteger contra la infección viral. El equipo quiere probar si se puede utilizar para proteger contra la gripe.

Pero un desafío con los suplementos botánicos es que pueden variar de una botella a otra, explica Khan. Por lo tanto, el equipo debe primero caracterizar completamente el producto antes de poder probarlo en estudios clínicos.

Se podría preguntar: Si los suplementos no son la respuesta, ¿qué puede hacer para reforzar su sistema inmunológico en este momento? “Lo más importante es comer una variedad nutritiva de alimentos y mantener un peso saludable”, afirma Haggerty. La obesidad puede debilitar su sistema inmunológico.

También es importante realizar actividad física con regularidad, dormir lo suficiente y minimizar el estrés. No fume. Si bebe alcohol, hágalo con moderación. Manténgase al día con sus vacunas. Y lávese las manos para reducir las posibilidades de enfermarse.

“Todas estas son cosas que podemos hacer a diario para mantener sano nuestro sistema inmunológico”, afirma Haggerty.

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Actualizada en Junio de 2022