Temas de salud

Mayo de 2018

Conexiones que fomentan el bienestar

Ilustración de dos hombres que conversan y toman café

Las relaciones fuertes y saludables son importantes a lo largo de su vida. Sus vínculos sociales con familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo y otros impactan sobre su bienestar mental, emocional e incluso físico.

"No podemos subestimar el poder de una relación para ayudar a promover el bienestar", dice la doctora Valerie Maholmes, psicóloga de NIH y experta en relaciones. Los estudios hallaron que tener una variedad de relaciones sociales puede ayudar a reducir el estrés y los riesgos relacionados con el corazón. Los lazos sociales fuertes se vinculan incluso con una vida más larga. Por otro lado, la soledad y el aislamiento social están relacionados con una salud más deteriorada, la depresión y un mayor riesgo de muerte prematura.

De niño, usted aprendió las habilidades sociales necesarias para formar y mantener relaciones con los demás. Pero a cualquier edad puede aprender formas de mejorar sus relaciones.

NIH financia investigaciones para descubrir qué causa un comportamiento no saludable en las relaciones. Los investigadores crearon programas comunitarios, familiares y escolares para ayudar a las personas a aprender a tener relaciones más saludables. Estos programas también ayudan a prevenir el abuso y la violencia hacia los demás.

¿Qué es saludable?

Toda relación existe en un espectro que va de saludable a no saludable a abusivo. Una señal de relación saludable es sentirse bien consigo mismo, con su pareja, familiar o amigo. Se sienten seguros hablando de cómo se sienten. Se escuchan el uno al otro. Se sienten valorados y confían el uno en el otro.

"Es importante que las personas reconozcan y sean conscientes de cualquier momento donde haya una situación en su relación que no se sienta bien o que los haga sentir menos de lo que son", aconseja Maholmes.

Es normal que las personas no estén de acuerdo una con otra. Pero los conflictos no deben convertirse en ataques personales. En una relación sana, pueden estar en desacuerdo sin lastimarse y tomar decisiones juntos.

"Ninguna relación debe basarse en esa dinámica de poder en la que alguien constantemente esté rebajando al otro compañero", dice Maholmes.

Si creció en una familia con abuso, puede ser difícil como adulto saber lo que es saludable. Puede sentir que el abuso es algo normal. Hay varios tipos de abuso e incluyen lo físico, sexual y verbal o emocional. Herir con palabras, descuidar y retener afecto son ejemplos de abuso verbal o emocional.

En una relación no saludable o abusiva, su pareja puede culparlo por sentirse mal por algo que hizo o dijo. Puede decirle que es demasiado sensible. Rebajarse hace que usted se subestime y lo mantiene bajo el control de otros.

En una relación sana, sin embargo, si le dice a su pareja que algo que dijo hirió sus sentimientos, el otro se sienten mal por hacerle daño. Intenta no hacerlo de nuevo.

El abuso en una relación íntima se llama violencia doméstica o de pareja íntima. Este tipo de violencia implica un patrón de conductas utilizado por una persona para mantener el poder y el control sobre alguien con quien está casado, convive o sale actualmente o lo hizo en el pasado. Un patrón significa que ocurre una y otra vez.

En una relación no saludable o abusiva, es posible que no se le permita pasar tiempo con su familia, amigos y otras personas de su red social.

"Una de las señales que es realmente importante en las relaciones donde hay violencia de pareja íntima es que el compañero que está siendo maltratado se aísla lentamente de la familia, los amigos y las redes sociales", dice Maholmes. "Esas redes sociales son factores de protección".

Los vínculos sociales protegen

Los estudios demostraron que ciertos factores aparentemente evitan que las personas establezcan relaciones no saludables a lo largo de su vida. La protección comienza desde etapas tempranas en la vida. La investigación respaldada por NIH demostró que la calidad del lazo emocional de un niño con un padre puede tener efectos positivos o negativos duraderos sobre la capacidad de desarrollar relaciones sanas.

"El lazo a temprana edad tiene implicaciones que van más allá de los primeros años de vida", dice la Dra. Grazyna Kochanska, investigadora de relaciones familiares de la Universidad de Iowa, financiada por NIH. El objetivo de los proyectos de investigación de Kochanska es comprender los efectos a largo plazo de ese lazo a temprana edad y ayudar a los niños a desarrollar caminos positivos y evitar los comportamientos antisociales.

Una familia que funciona bien es fundamental para el desarrollo de un niño. Los padres pueden ayudar a los niños a aprender a escuchar, establecer límites apropiados y resolver conflictos. Los padres enseñan a los niños con el ejemplo a cómo considerar los sentimientos de otras personas y cómo actuar para beneficiar a los demás.

Los lazos emocionales seguros ayudan a los niños y adolescentes a desarrollar confianza y autoestima. Luego pueden aventurarse fuera de la familia para formar otras conexiones sociales, como amistades saludables. A su vez, las amistades saludables reducen el riesgo de que un niño se angustie emocionalmente o se involucre en conductas antisociales.

Por otro lado, tener una relación no saludable en la familia, que incluye negligencia y abuso, pone al niño en riesgo de futuras relaciones no saludables.

"Un adulto preocupado puede marcar una gran diferencia en la vida de los niños cuyas estructuras familiares pueden no ser ideales o cuya vida temprana se caracteriza por el abuso y la negligencia", dice la Dra. Jennie Noll del Centro para Niños Saludables de la Universidad Estatal de Pensilvania. "Ese adulto preocupado podría ser un hermano mayor, un padre u otra persona de la familia, un maestro, el tipo de personas que tienen una gran influencia para decirle al niño que es importante y que está a salvo, y que tiene un lugar donde ir cuando necesiten apoyo adicional".

Las amistades y actividades saludables fuera del hogar o el aula también pueden desempeñar funciones protectoras durante la infancia. En realidad, todos en una comunidad pueden ayudar a apoyar el desarrollo de conexiones saludables. Los adultos pueden servir como buenos modelos a seguir para los niños, sin importar que los niños sean suyos o aquellos que elijan orientar.

Ayudar y obtener ayuda

A cualquier edad, sus relaciones importan. Tener relaciones sanas con los demás comienza por agradarse a sí mismo. Conozca lo que le genera felicidad. Trátese bien. Sepa que usted merece ser tratado bien por otros.

Tener una relación no saludable o abusiva realmente puede herir. La conexión puede ser buena en algunos momentos. Puede amar y necesitar a la persona que lo lastima. Después de haber sufrido abuso, puede sentir que no merece estar en una relación sana y amorosa.

Con ayuda, puede arreglar su relación. O, a veces en una relación abusiva, se le puede aconsejar que la deje. De cualquier manera, otros pueden ayudar.

Si usted o un amigo necesita ayuda con una relación no saludable, comuníquese con The National Domestic Violence Hotline en http://espanol.thehotline.org/ o llame al 1-800-799-SAFE. Si conoce a un niño que pueda necesitar ayuda, busque recursos en Child Welfare Information Gateway

Referencias

Enlaces:

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Decisiones inteligentes

Cómo ayudar a alguien en una relación no saludable

  • Hágales saber que usted está preocupado por ellos.
  • Escuche sin juzgar ni culpar.
  • Dígales que no es su culpa.
  • Ofrezca ir con ellos para hablar con alguien que pueda ayudar.
  • Visite http://espanol.thehotline.org/ para obtener más consejos sobre cómo ayudar.
Actualizada en Octubre 2018