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Marzo 2013

Mantenga sanos sus riñones: Detecte a tiempo las enfermedades renales

Los riñones no son muy grandes, cada uno es aproximadamente del tamaño de su puño, pero hacen un trabajo importante. Los riñones le ayudan a mantenerse saludable al mantener el equilibriLos riñones no son muy grandes, cada uno es aproximadamente del tamaño de su puño, pero hacen un trabajo importante. Los riñones le ayudan a mantenerse saludable al mantener el equilibrio correcto de agua y otras sustancias en el cuerpo.

: Ilustración que muestra la ubicación de los riñones y la vejiga en el cuerpo humanoSin embargo, si los riñones comienzan a funcionar mal, podría tardar un tiempo en darse cuenta. La enfermedad de los riñones, por lo general, no hace que se sienta enfermo sino hasta que el problema es grave e irreversible. Esta condición se conoce como insuficiencia renal. Marzo es el Mes Nacional del Riñón, el momento perfecto para aprender más sobre cómo mantener los riñones sanos y cómo detectar los problemas a tiempo.

Los riñones son dos órganos rojizos, en forma de frijol, situados a ambos lados de la columna vertebral, en el centro de la espalda. Su trabajo principal es filtrar la sangre. Cada riñón contiene aproximadamente un millón de diminutos filtros que pueden procesar alrededor de 40 galones de líquido todos los días, lo suficiente como para llenar el tanque de agua caliente de una casa. Cuando la sangre atraviesa el riñón, los filtros tamizan y retienen ciertas sustancias que el cuerpo puede necesitar, como ciertos nutrientes y una gran parte del agua. Los desechos dañinos y los excesos de agua y nutrientes se canalizan hacia la vejiga, que se encuentra cerca, y son expulsados como orina.

Los riñones también producen varias hormonas. Estas ayudan a controlar la presión arterial, generan glóbulos rojos y activan la vitamina D, que mantiene los huesos fuertes.

(Definición de hormonas: Moléculas enviadas a través del torrente sanguíneo para avisar a otra parte del cuerpo que crezca o reaccione de cierto modo).

Todos perdemos algo de nuestra función renal a medida que envejecemos. Una persona puede sobrevivir incluso con solamente un riñón si dona el otro a un amigo o familiar.

Sin embargo, cuando la función renal decae debido a una enfermedad renal subyacente, es preocupante. Las toxinas y los excesos de agua pueden acumularse en la sangre. El descenso de la producción de hormonas puede causar otros problemas. Aproximadamente 1 de cada 10 adultos en todo el país, o unos 20 millones de personas, tienen por lo menos algún indicio de daño renal.

Existen diferentes tipos de enfermedad renal. La mayoría ataca a ambos riñones al mismo tiempo y daña los filtros pequeños, llamados nefronas, reduciendo su capacidad de filtración. Cuando el daño a las nefronas sucede rápidamente, a menudo debido a lesiones o envenenamiento, se denomina lesión renal aguda. Es más común, sin embargo, que las nefronas empeoren lentamente y en silencio, durante años o incluso décadas. Esto se conoce como enfermedad renal crónica.

«La mayoría de la gente no tiene síntomas, o muy pocos, hasta que la enfermedad renal crónica está muy avanzada», dice el Dr. Andrew Narva, médico nefrólogo del NIH. «Uno puede perder hasta tres cuartas partes de la función renal y esencialmente no presentar ningún síntoma».

La enfermedad renal crónica puede afectar a personas de todas las razas, pero el riesgo es particularmente alto para los afroamericanos, quienes también tienden a tener tasas de diabetes y presión arterial altas, las dos principales causas de enfermedad renal. Otros factores de riesgo de enfermedad renal incluyen enfermedades cardíacas y antecedentes familiares de insuficiencia renal, que es una forma severa de la enfermedad.

«Si usted presente estos factores de riesgo de contraer una enfermedad renal, es importante que lo examinen», dice Narva. «Por lo general, esto implica simples pruebas de laboratorio: una prueba de orina para determinar si existe daño renal alguno y un análisis de sangre para medir qué tan bien funcionan los riñones».

El análisis de orina comprueba la presencia de una proteína llamada albúmina, la cual normalmente no se detecta si los riñones están sanos. El análisis de sangre verifica su TFG, la tasa de filtración glomerular, que es una estimación de la capacidad de filtrado de sus riñones. Una tasa de filtración glomerular por debajo de 60 es un indicador de enfermedad renal crónica; una tasa de filtración glomerular por debajo de 15 se describe como insuficiencia renal.

«Les digo a mis pacientes que deberían conocer sus resultados», dice el Dr. Jeffrey B. Kopp, experto nefrólogo. «Generalmente no podemos curar la enfermedad renal crónica, pero, si la detectamos a tiempo, podemos retrasar su progresión».

Sin tratamiento, la enfermedad renal a menudo empeora. Si la tasa de filtración glomerular cae por debajo de 15, puede sentirse cansado y débil, con náuseas, vómitos y picazón. Para ese momento, podría necesitar un trasplante de riñón o diálisis. Es una buena idea hablar con su médico acerca de la posibilidad de estos tratamientos mucho antes de que sean necesarios. Se necesita tiempo para entender las opciones y es más fácil entender las cosas cuando uno se siente saludable.

«En general, el tratamiento preferido para la insuficiencia renal es el trasplante de riñón, pero no todo el mundo puede tener un trasplante», dice Kopp. Algunos de los obstáculos para ello incluyen las largas listas de espera de riñones sanos y el encontrar a un donante compatible.

La diálisis es un tratamiento que filtra los desechos y el agua de la sangre, lo cual permite a los pacientes con insuficiencia renal sentirse mejor y continuar con sus actividades cotidianas. El Dr. Paul Kimmel, especialista nefrólogo, dirige un programa del NIH para mejorar la vida de los pacientes en diálisis. «Si bien la diálisis es una terapia que salva vidas, puede ser un reto para los pacientes y las familias», dice Kimmel. «Alentamos a los investigadores a explorar formas innovadoras para mejorar la calidad de vida de estos pacientes y el resultado a largo plazo para ellos».

Se pueden tomar muchas medidas para evitar la insuficiencia renal o posponer llegar a ella. Lo mejor que puede hacer es controlar su presión arterial. Un estilo de vida saludable, que incluya actividad física y una dieta saludable para el corazón, puede ayudar a normalizar la presión arterial y también retardar la enfermedad renal.

«La mayoría de los estadounidenses consumen más sodio y proteínas de lo que el cuerpo necesita. El trabajo de los riñones consiste en filtrar y eliminar los residuos las 24 horas al día, 7 días a la semana», dice la dietista registrada Theresa Kuracina, que asesora al NIH sobre nutrición y salud del riñón. Los riñones sanos generalmente pueden manejar la carga de trabajo. «Sin embargo, si usted presenta daño renal, demasiado sodio y proteínas pueden tener un efecto negativo», dice Kuracina. «Generalmente recomendamos comer menos sodio y más frutas, vegetales y granos enteros. Para reducir las grasas, elija carnes magras y productos lácteos bajos en grasa o sin grasa».

Si usted sufre de una enfermedad del riñón, el médico puede recomendarle cambios adicionales a su dieta. Además, si los cambios de estilo de vida no son suficientes para frenar el daño al riñón, su médico podría recetarle medicamentos para reducir la presión arterial, controlar la glucosa en la sangre y reducir su colesterol.

No espere para dar el primer paso para mantener sus riñones sanos. Consulte a su proveedor de cuidado de la salud sobre sus riñones y pregunte si debe hacerse examinar al respecto.

o correcto de agua y otras sustancias en el cuerpo.

Sin embargo, si los riñones comienzan a funcionar mal, podría tardar un tiempo en darse cuenta. La enfermedad de los riñones, por lo general, no hace que se sienta enfermo sino hasta que el problema es grave e irreversible. Esta condición se conoce como insuficiencia renal. Marzo es el Mes Nacional del Riñón, el momento perfecto para aprender más sobre cómo mantener los riñones sanos y cómo detectar los problemas a tiempo.

Los riñones son dos órganos rojizos, en forma de frijol, situados a ambos lados de la columna vertebral, en el centro de la espalda. Su trabajo principal es filtrar la sangre. Cada riñón contiene aproximadamente un millón de diminutos filtros que pueden procesar alrededor de 40 galones de líquido todos los días, lo suficiente como para llenar el tanque de agua caliente de una casa. Cuando la sangre atraviesa el riñón, los filtros tamizan y retienen ciertas sustancias que el cuerpo puede necesitar, como ciertos nutrientes y una gran parte del agua. Los desechos dañinos y los excesos de agua y nutrientes se canalizan hacia la vejiga, que se encuentra cerca, y son expulsados como orina.

Los riñones también producen varias hormonas. Estas ayudan a controlar la presión arterial, generan glóbulos rojos y activan la vitamina D, que mantiene los huesos fuertes.

(Definición de hormonas: Moléculas enviadas a través del torrente sanguíneo para avisar a otra parte del cuerpo que crezca o reaccione de cierto modo).

Todos perdemos algo de nuestra función renal a medida que envejecemos. Una persona puede sobrevivir incluso con solamente un riñón si dona el otro a un amigo o familiar.

Sin embargo, cuando la función renal decae debido a una enfermedad renal subyacente, es preocupante. Las toxinas y los excesos de agua pueden acumularse en la sangre. El descenso de la producción de hormonas puede causar otros problemas. Aproximadamente 1 de cada 10 adultos en todo el país, o unos 20 millones de personas, tienen por lo menos algún indicio de daño renal.

Existen diferentes tipos de enfermedad renal. La mayoría ataca a ambos riñones al mismo tiempo y daña los filtros pequeños, llamados nefronas, reduciendo su capacidad de filtración. Cuando el daño a las nefronas sucede rápidamente, a menudo debido a lesiones o envenenamiento, se denomina lesión renal aguda. Es más común, sin embargo, que las nefronas empeoren lentamente y en silencio, durante años o incluso décadas. Esto se conoce como enfermedad renal crónica.

«La mayoría de la gente no tiene síntomas, o muy pocos, hasta que la enfermedad renal crónica está muy avanzada», dice el Dr. Andrew Narva, médico nefrólogo del NIH. «Uno puede perder hasta tres cuartas partes de la función renal y esencialmente no presentar ningún síntoma».

La enfermedad renal crónica puede afectar a personas de todas las razas, pero el riesgo es particularmente alto para los afroamericanos, quienes también tienden a tener tasas de diabetes y presión arterial altas, las dos principales causas de enfermedad renal. Otros factores de riesgo de enfermedad renal incluyen enfermedades cardíacas y antecedentes familiares de insuficiencia renal, que es una forma severa de la enfermedad.

«Si usted presente estos factores de riesgo de contraer una enfermedad renal, es importante que lo examinen», dice Narva. «Por lo general, esto implica simples pruebas de laboratorio: una prueba de orina para determinar si existe daño renal alguno y un análisis de sangre para medir qué tan bien funcionan los riñones».

El análisis de orina comprueba la presencia de una proteína llamada albúmina, la cual normalmente no se detecta si los riñones están sanos. El análisis de sangre verifica su TFG, la tasa de filtración glomerular, que es una estimación de la capacidad de filtrado de sus riñones. Una tasa de filtración glomerular por debajo de 60 es un indicador de enfermedad renal crónica; una tasa de filtración glomerular por debajo de 15 se describe como insuficiencia renal.

«Les digo a mis pacientes que deberían conocer sus resultados», dice el Dr. Jeffrey B. Kopp, experto nefrólogo. «Generalmente no podemos curar la enfermedad renal crónica, pero, si la detectamos a tiempo, podemos retrasar su progresión».

Sin tratamiento, la enfermedad renal a menudo empeora. Si la tasa de filtración glomerular cae por debajo de 15, puede sentirse cansado y débil, con náuseas, vómitos y picazón. Para ese momento, podría necesitar un trasplante de riñón o diálisis. Es una buena idea hablar con su médico acerca de la posibilidad de estos tratamientos mucho antes de que sean necesarios. Se necesita tiempo para entender las opciones y es más fácil entender las cosas cuando uno se siente saludable.

«En general, el tratamiento preferido para la insuficiencia renal es el trasplante de riñón, pero no todo el mundo puede tener un trasplante», dice Kopp. Algunos de los obstáculos para ello incluyen las largas listas de espera de riñones sanos y el encontrar a un donante compatible.

La diálisis es un tratamiento que filtra los desechos y el agua de la sangre, lo cual permite a los pacientes con insuficiencia renal sentirse mejor y continuar con sus actividades cotidianas. El Dr. Paul Kimmel, especialista nefrólogo, dirige un programa del NIH para mejorar la vida de los pacientes en diálisis. «Si bien la diálisis es una terapia que salva vidas, puede ser un reto para los pacientes y las familias», dice Kimmel. «Alentamos a los investigadores a explorar formas innovadoras para mejorar la calidad de vida de estos pacientes y el resultado a largo plazo para ellos».

Se pueden tomar muchas medidas para evitar la insuficiencia renal o posponer llegar a ella. Lo mejor que puede hacer es controlar su presión arterial. Un estilo de vida saludable, que incluya actividad física y una dieta saludable para el corazón, puede ayudar a normalizar la presión arterial y también retardar la enfermedad renal.

«La mayoría de los estadounidenses consumen más sodio y proteínas de lo que el cuerpo necesita. El trabajo de los riñones consiste en filtrar y eliminar los residuos las 24 horas al día, 7 días a la semana», dice la dietista registrada Theresa Kuracina, que asesora al NIH sobre nutrición y salud del riñón. Los riñones sanos generalmente pueden manejar la carga de trabajo. «Sin embargo, si usted presenta daño renal, demasiado sodio y proteínas pueden tener un efecto negativo», dice Kuracina. «Generalmente recomendamos comer menos sodio y más frutas, vegetales y granos enteros. Para reducir las grasas, elija carnes magras y productos lácteos bajos en grasa o sin grasa».

Si usted sufre de una enfermedad del riñón, el médico puede recomendarle cambios adicionales a su dieta. Además, si los cambios de estilo de vida no son suficientes para frenar el daño al riñón, su médico podría recetarle medicamentos para reducir la presión arterial, controlar la glucosa en la sangre y reducir su colesterol.

No espere para dar el primer paso para mantener sus riñones sanos. Consulte a su proveedor de cuidado de la salud sobre sus riñones y pregunte si debe hacerse examinar al respecto.

Decisiones Inteligentes

Proteja sus riñones.

Si usted está en riesgo de contraer una enfermedad renal, especialmente si tiene diabetes, presión arterial alta o antecedentes familiares de insuficiencia renal, hable con su médico para elegir los mejores pasos para usted.

  • Hágase análisis de sangre y orina para determinar si tiene una enfermedad renal.
  • Aprenda a manejar su diabetes, presión arterial alta o enfermedad cardíaca.
  • Tome los medicamentos según el consejo de su proveedor.
  • Reduzca la sal. Procure consumir menos de 1500 mg de sodio al día.
  • Elija alimentos saludables para el corazón.
  • Manténgase físicamente activo.
  • Baje de peso, si tiene sobrepeso.
  • Limite el consumo de alcohol.
  • Si fuma, tome medidas para dejar de hacerlo.
Actualizada en Noviembre de 2017