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Mayo 2014

Más Información sobre la Salud

La Investigación Ayuda a las Personas y a las Mascotas

¿Dónde estaríamos sin nuestros peludos amigos? Los perros y los gatos domésticos nos acompañan con amor y lealtad, compartiendo los altibajos de nuestras vidas. Nuestras queridas mascotas también pueden compartir muchos de los mismos problemas de salud que tenemos, tales como el asma, la diabetes y hasta el cáncer. Los médicos, los veterinarios y los científicos trabajan juntos para estudiar las enfermedades que afectan a los animales domésticos y a las personas. El objetivo es mejorar la atención médica tanto para las personas como para nuestros animales compañeros.

Más de  la mitad de los hogares estadounidenses tienen al menos una mascotaMás de la mitad de los hogares estadounidenses tienen al menos una mascota. En 2011, tuvimos más de 144 millones de perros y gatos. Muchas personas consideran que las mascotas son parte de su familia. Y como cualquier miembro de la familia, las mascotas se pueden enfermar.

"Nuestras mascotas viven en nuestras casas. Beben la misma agua y comen algunos de los mismos alimentos. Están expuestos a muchos de los mismos riesgos ambientales. Ellos comparten muchos de los mismos genes y por lo tanto muchas de las mismas enfermedades", señala la doctora Amy LeBlanc, veterinaria y experta en cáncer de la Universidad de Tennessee.

Los perros, por ejemplo, pueden desarrollar cáncer de forma natural al igual que las personas. "Los tumores en los perros tienden a extenderse de la misma manera que se propagan nuestros tumores. Y ellos responden a las terapias de la misma manera que nuestros tipos de cáncer responden a tratamientos como la quimioterapia y la radiación", señala LeBlanc.

Los gatos domésticos también pueden heredar genes que aumentan el riesgo de afecciones —como la insuficiencia renal grave— que pueden ser similares a las enfermedades de los humanos. "Los gatos se enferman de asma y pueden ser alérgicos a los ácaros del polvo al igual que nosotros", señala el doctor Leslie Lyons, experto en genética de gatos en la Universidad de Missouri. "Los gatos pueden llegar a ser obesos debido a una alimentación inadecuada y por estar sentados en la casa, lo que puede aumentar el riesgo de diabetes, al igual que nosotros".

Con los años, los estudios financiados por los NIH sobre perros y gatos con enfermedades naturales han llevado a mejorar las terapias para las personas y para los animales domésticos. Por ejemplo, los investigadores estudiaron un tipo agresivo de cáncer de huesos infantil que es raro en los humanos (que afecta a cerca de 600 niños y adolescentes al año), pero que es común en los perros (afecta hasta 15.000 perros al año). El cáncer, denominado osteosarcoma, se presenta en los huesos grandes de los brazos y las piernas. Al estudiar a los perros y a los humanos, los investigadores desarrollaron técnicas que ahora se están utilizando para prevenir las amputaciones de brazos y piernas, y en ocasiones para curar el cáncer.

En otra investigación, los científicos financiados por los NIH estudiaron a perros con leucemia para desarrollar mejores tratamientos a base de trasplantes de médula ósea o de terapias con células madre. Estas técnicas mejoradas actualmente se han adoptado para el tratamiento de cánceres en humanos en todo el país. Las terapias también se usan para tratar el cáncer en perros en algunos hospitales veterinarios.

Estos tipos de avances médicos son posibles porque los propietarios de los animales enfermos los inscriben en ensayos clínicos veterinarios. Dichos ensayos pueden ayudar a acelerar el descubrimiento de nuevas y eficaces terapias para pacientes humanos y así mejorar la atención a los animales domésticos. Al igual que en los estudios clínicos en humanos, los gatos o los perros podrían recibir tratamientos experimentales para el cáncer o para otras afecciones. Algunos estudios clínicos veterinarios evalúan los diferentes tipos de técnicas de diagnóstico por imágenes que pueden ayudar a los humanos y a los animales. Otros estudian la biología de ciertas condiciones genéticas que se transmiten de los perros y gatos a sus cachorros.

"La idea es que la medicina humana puede aprender del trabajo que realizamos en las ciencias veterinarias y viceversa. Podemos aprender unos de otros", señala LeBlanc. "Es un concepto denominado 'una sola medicina'. Es un intercambio mutuo de descubrimientos".

"Esta no es una nueva filosofía; sin duda este tipo de investigación comparativa ha estado sucediendo desde hace décadas", añade el doctor David Vail, un especialista veterinario y del cáncer de la Universidad de Wisconsin-Madison. "Sin embargo, no ha sido sino en los últimos 10 años que los ensayos clínicos con animales se han comenzado a organizar bien".

En 2003, los NIH lanzaron un programa —llamado el Programa de Oncología Comparativa— para aprender más sobre la biología y el tratamiento del cáncer. Los científicos comparan los cánceres naturales en las personas y en los animales (sobre todo en los perros). Hoy en día, el programa gestiona una red de investigación que incluye 20 centros veterinarios en los Estados Unidos y en Canadá.

En estos centros, los perros con diferentes tipos de cáncer reciben los tratamientos más avanzados para ayudarles a salvar sus vidas. Al mismo tiempo, los estudios aportan a nuestra comprensión del cáncer en todas las criaturas.

"Debido a que los NIH se ocupan de la salud humana, el objetivo de estos estudios es el desarrollo de terapias para las personas", señala Vail. "No obstante, al final del día soy un veterinario, por lo que el flujo bidireccional de información es importante para mí. Quiero que estos tratamientos regresen a mi clínica veterinaria".

Las mascotas que participan en los estudios clínicos veterinarios patrocinados por los NIH reciben mucha supervisión y cuidados. "Pasamos tiempo hablando con los dueños de las mascotas para asegurarnos de que entienden los posibles riesgos y los beneficios del estudio", señala LeBlanc. Al igual que en los estudios en humanos, hay un consejo de seguridad de datos y de monitoreo que hace un seguimiento del progreso del ensayo. Si surgen efectos secundarios graves u otros problemas, el ensayo se suspende o se altera, al igual que en los estudios en humanos.

Aunque gran parte de la investigación financiada por los NIH se centra en los perros, los gatos también son importantes para ayudar a entender las enfermedades humanas. Lyons estudia gatos con una enfermedad llamada enfermedad renal poliquística (PKD). "Es una de las enfermedades hereditarias más comunes en los gatos, especialmente los gatos persas, y es un rasgo hereditario común en los seres humanos", señala Lyons. La PKD provoca la acumulación dañina de quistes llenos de líquido en los riñones.

La PKD puede ser más agresiva en los gatos cuando están cerca de los 7 años de edad. Pero se necesita mucho más tiempo para que se manifieste en las personas. "En los seres humanos, la afección generalmente provoca una insuficiencia renal cuando las personas llegan a los 50 o 60 años", señala Lyons. "No podemos detener esta enfermedad. No existen tratamientos eficaces aprobados para los seres humanos que retarden la progresión de los quistes y retrasen la aparición de la insuficiencia renal".

Lyons y su equipo están ahora trabajando para crear ensayos clínicos veterinarios para la PKD. "Si pudiéramos encontrar una terapia que ayude a sanar la PKD en los gatos, podríamos mejorar a muchos de ellos. Y luego, lo más importante, podremos ser capaces de desarrollar tratamientos efectivos para los humanos", señala Lyons.

"Cuando los propietarios inscriben a sus mascotas en un ensayo, a menudo esperan que su mascota se beneficie. Pero también les gusta que contribuyan al bien común", señala LeBlanc. "Un medicamento que haya sido probado en perros o gatos podría ayudar algún día a una persona muy enferma o tal vez a otros animales".

No todas las mascotas pueden calificar para una investigación clínica veterinaria. La afección de la mascota tiene que coincidir con el tipo de estudio de investigación en curso. Si las mascotas son aprobadas para un estudio, suelen recibir atención médica gratuita.

Para saber más sobre los estudios comparativos de cáncer patrocinados por los NIH, visite https://ccr.cancer.gov/Comparative-Oncology-Program. Su veterinario también puede ayudarle a encontrar los ensayos clínicos veterinarios. O intente buscar en los sitios web de las escuelas de veterinaria locales, que a menudo enumeran los estudios de mascotas que se están llevando a cabo.

Definiciones

Genes Las secuencias de ADN, una sustancia que se hereda de los padres, definen características tales como qué tan probable es que usted tenga ciertas enfermedades.

Decisiones Inteligentes

Mascotas Saludables y Usted

Sea que se trate de un ser humano o de una mascota, los pasos básicos para mantenerse saludable pueden ser similares:

  • Haga mucho ejercicio físico. La actividad puede fortalecer las articulaciones y los músculos y mejorar la salud del corazón. Camine o corra con su perro. Juegue a menudo con su gato
  • Mantenga un peso saludable. El exceso de peso en los animales domésticos puede aumentar el riesgo de que sufran algunas de las mismas afecciones que pueden afectar a los seres humanos con sobrepeso: diabetes, problemas en las articulaciones y ciertos tipos de cáncer
  • Consuma una dieta saludable o una dieta personalizada si es necesario. Pregunte a su veterinario sobre la dieta adecuada para su mascota. Algunos "alimentos para personas" pueden ser peligrosos para los animales domésticos
  • No fume. El humo de segunda mano puede dañar a sus mascotas al igual que a las personas
Actualizada en Abril de 2017