Temas de salud

Diciembre de 2020

Vivir con enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Ilustración de una mujer que tiene problemas para respirar mientras camina afuera

Tal vez haya notado que últimamente se queda sin aliento al realizar actividades ligeras. O presenta una tos que no desaparece. Usted puede pensar que es temporal o solo parte del envejecimiento.

Pero estos problemas también pueden ser signos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, más comúnmente llamada EPOC. Con la EPOC, sus pulmones ya no pueden tomar todo el aire que necesita.

Más de 16 millones de personas en los EE. UU. viven con EPOC. Millones más probablemente tienen la enfermedad pero no lo saben. Los síntomas pueden ser leves al principio y empeorar con el tiempo.

“A algunas personas con EPOC les falta el aire cuando intentan caminar o hacer cualquier tipo de actividad física”, dice la Dra. Janet Larson, que estudia la EPOC en la Universidad de Michigan. "A algunos les molesta la tos persistente".

Las personas también pueden sentir opresión en el pecho, experimentar sibilancias o un silbido o chirrido al respirar. También pueden sentirse extremadamente cansados o fatigados.

“Pero muchas personas no reconocen los síntomas o no saben que pueden deberse a una enfermedad”, dice el Dr. Prescott Woodruff, especialista en pulmones de la Universidad de California en San Francisco.

La EPOC incluye dos afecciones principales. En una, llamada enfisema, el tejido dentro de los pulmones se descompone. En la otra, llamada bronquitis crónica, las vías respiratorias están irritadas y muestran signos de inflamación. Muchas personas con EPOC presentan ambas afecciones.

“Hay muchas cosas que podemos hacer por la EPOC”, dice Woodruff. “La mayoría de ellas pueden mejorar su calidad de vida. Y algunas de ellas pueden mejorar la esperanza de vida. Por eso queremos que las personas reconozcan los síntomas y busquen ayuda".

Disminuir la irritación pulmonar

El tabaquismo es el principal factor de riesgo de la enfermedad. Sin embargo, hasta una cuarta parte de las personas que desarrollan EPOC nunca han fumado.

La cantidad de personas que fuman en los EE. UU. ha disminuido en las últimas décadas. "Pero la cantidad personas con enfermedad pulmonar crónica no ha disminuido tan rápido como hubiéramos esperado, dada la disminución del tabaquismo", dice el Dr. Joel Kaufman, quien estudia cómo el medio ambiente impacta las enfermedades crónicas en la Universidad de Washington.

Otros factores también pueden influir. El humo de segunda mano —humo en el aire de otras personas que fuman— es un factor de riesgo. Otros incluyen su edad, sexo y dónde vive y trabaja.

La EPOC es más común en mujeres y en personas mayores de 40 años. Las personas con un trastorno genético poco común, llamado deficiencia de AAT, también tienen un mayor riesgo.

La EPOC también es aproximadamente dos veces más común en las comunidades rurales en comparación con las urbanas. Eso se debe principalmente a que estas comunidades tienen tasas de tabaquismo más altas.

Las exposiciones prolongadas a otras sustancias, incluidas algunos tipos de vapores químicos y polvo, también pueden aumentar el riesgo de EPOC.

En un estudio reciente, Kaufman y su equipo encontraron que las personas que vivían en áreas con alta contaminación del aire tenían más cambios similares al enfisema en sus pulmones con el tiempo.

Esto pone de relieve factores de riesgo adicionales que pueden reducirse potencialmente para comunidades enteras, explica Kaufman.

“Cuanto más comprendamos acerca de estos riesgos, más eficazmente podremos apuntar a las mejoras de la calidad del aire en el futuro”, dice Kaufman.

Impulsar la calidad de vida

Las personas que actualmente fuman o fumaron en el pasado pueden sentirse estigmatizadas y avergonzadas de hablar con su médico, aunque no deberían, dice Woodruff. “Es una población enorme que tal vez no está recibiendo la atención que necesitan”, afirma.

Si tiene síntomas de la EPOC, hable con su proveedor de atención médica. Ellos pueden recomendarle que se haga la prueba. La principal prueba que se utiliza para diagnosticar la EPOC se llama espirometría. En esta prueba, sopla en un tubo conectado a una máquina pequeña. La máquina mide qué tan bien están funcionando sus pulmones.

Algunas personas también pueden necesitar examinación por imágenes o análisis de sangre. Estas pruebas pueden ayudar a determinar si su EPOC es grave. También pueden descartar otras posibles causas de los síntomas.

Los tratamientos para la EPOC aún no pueden curar la enfermedad. Sin embargo, pueden reducir la velocidad a la que empeora y hacer que se sienta mejor. Los medicamentos pueden ayudar a algunas personas a respirar más fácilmente. Estos incluyen medicamentos que ayudan a abrir las vías respiratorias o reducir la inflamación.

Las personas con EPOC grave pueden necesitar oxigenoterapia. Algunos eventualmente pueden someterse a una cirugía, pero por lo general solo como último recurso, si no mejoran con la toma de medicamentos.

La rehabilitación pulmonar también se puede utilizar para tratar la afección. Estos programas lo ayudan a aprender nuevas estrategias de respiración, mejorar la resistencia y la fuerza de su cuerpo y moverse de manera que conserve su energía. También pueden incluir atención de salud mental y asesoramiento nutricional.

"Las personas con EPOC tienden a ser las menos activas físicamente", dice Larson. Muchas se sienten avergonzadas de no poder seguir el ritmo de otras personas, explica. Esto puede llevarlas a evitar actividades que solían disfrutar.

Larson y su equipo están probando un programa para incorporar la actividad física ligera en la vida diaria de las personas con EPOC. La actividad física ligera, como caminar y usar bandas para ejercicios de fuerza, puede mejorar su salud y niveles de energía, explica.

Al hacer que el ejercicio sea más accesible, "esperamos que si tienen un brote de su enfermedad y tienen que dejar de estar activos por un tiempo, puedan volver a hacerlo por sí mismos", dice Larson.

En un estudio inicial del programa, las personas con EPOC aumentaron sus niveles de actividad en más de media hora al día. Hable con su proveedor de atención médica para obtener más información sobre los programas de rehabilitación.

Tratamientos personalizados

Aún se necesitan mejores tratamientos para la EPOC. Los científicos primero necesitan aprender más sobre cómo la enfermedad difiere entre las personas.

“Al identificar los diferentes subtipos de EPOC, podemos abordar los problemas subyacentes específicos con nuevas terapias”, dice Woodruff.

En un estudio reciente, el equipo de Woodruff identificó uno de esos subtipos. Descubrieron que muchos fumadores actuales o exfumadores tenían resultados normales en una prueba de espirometría, pero aún tenían otros síntomas de EPOC, como tos crónica o dificultad para respirar.

Los investigadores ahora están probando si los medicamentos para la EPOC pueden ayudar a las personas con este subtipo a sentirse mejor y evitar que desarrollen una EPOC total.

El equipo también descubrió que algunas personas con EPOC tienen un tipo de inflamación en los pulmones que se parece al asma. Este puede ser otro subtipo de EPOC. Ahora están probando si los medicamentos para el asma pueden ayudar a reducir los síntomas en estos pacientes.

Por ahora, los cambios en el estilo de vida y los medicamentos pueden ayudar a las personas con EPOC a controlar los síntomas. Vea el recuadro Elecciones sabias para obtener consejos que le ayuden a respirar mejor.

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Referencias

Información relativa

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Elecciones sabias

Manejo de la EPOC

  • Deje de fumar y mantenga su hogar libre de humo. Obtenga ayuda gratuita en https://espanol.smokefree.gov/, 1-855-DÉJELO-YA (1-855-335-3569), o envíe un mensaje de texto QUIT al 47848.
  • Visite a su médico con regularidad. Hágale saber si alguno de sus síntomas cambia con el tiempo.
  • Protéjase de los gérmenes que pueden afectar los pulmones. Hable con su médico acerca de las vacunas que debe recibir, incluso para la gripe (influenza) y la neumonía.
  • Prepárese para los brotes de enfermedades. Sepa cuándo y dónde buscar ayuda para sus síntomas. Busque atención de emergencia si tiene síntomas graves, como dificultad para respirar o para hablar.
Actualizada en Abril de 2021