Temas de salud

Enero de 2022

Pasajes de un seminario web educativo de la Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), con la participación del Dr. Paul Thomas y la Sra. Carol Haggans.

El uso de los suplementos dietéticos en los Estados Unidos:

Thomas: Los estadounidenses gastan más en suplementos que en medicamentos de venta libre, como productos para aliviar el dolor, el malestar estomacal, las alergias y similares. Una buena estimación indica que se gastaron casi $49 mil millones en ventas en el año 2019.

En general, alrededor de la mitad de los adultos y un tercio de los niños toman uno o más suplementos al día o casi todos los días. En el caso de los adultos, el uso de los suplementos aumenta con la edad. Alrededor de un tercio de las personas de entre 19 y 30 años los toman. [Esto aumenta] a tres cuartos en el caso de las personas mayores de 70 años.

Las personas toman suplementos por muchas razones diferentes, pero creo que podemos clasificarlos en tres categorías principales. En primer lugar, algunos [usan] los suplementos como una forma de seguro nutricional, para garantizar que obtienen las cantidades recomendadas de nutrientes. Otra razón es la esperanza o expectativa de una mejor salud a corto o largo plazo. Aunque los suplementos dietéticos, por definición, no están destinados a tratar enfermedades. Por otro lado, algunas personas toman suplementos con fines específicos. [Por ejemplo], un fisicoculturista o un corredor pueden tomar suplementos para ver si eso mejora su fuerza o su rendimiento.

Cómo la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) regula los suplementos dietéticos:

Haggans: Si pensamos en los medicamentos recetados o de venta libre, esperamos que funcionen según lo previsto y que sean seguros. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) no trata los suplementos dietéticos de la misma manera. Los suplementos dietéticos están regulados como alimentos y no como medicamentos.

En primer lugar, [no están aprobados] por su eficacia. Eso significa que, si toma un suplemento que se comercializa para ayudar a mantener la salud del sistema inmunológico o para suprimir el apetito, puede que funcione o no.

Del mismo modo, la FDA no aprueba los suplementos por la seguridad. Y no existen estándares obligatorios para las combinaciones de ingredientes o las dosis. Además, si la FDA prohíbe un suplemento, el peso de la prueba recae sobre ellos para demostrar que no es seguro. Y, a veces, eso puede ser demasiado.

Por lo tanto, es importante hacer algunos estudios al considerar [si] debe tomar un suplemento. Especialmente los que contienen ingredientes menos estudiados que otros, como las hierbas.

Aunque los fabricantes no tienen que demostrarle a la FDA que sus suplementos son eficaces, se les permite hacer ciertas afirmaciones sobre ellos. Por ejemplo, los fabricantes pueden afirmar que su producto “ayuda a mantener los niveles normales de colesterol” o “refuerza el sistema inmunológico”. Pero no pueden decir que un producto “reduce el colesterol” o “tiene potencial antiviral”. Puede ver que existe una delgada línea entre lo que está permitido y lo que no. Y, en realidad, muchas personas podrían interpretar esas afirmaciones [como si fueran las mismas].

En qué se diferencian los suplementos botánicos y herbales de las vitaminas y los minerales:

Thomas: No hay guías ni recomendaciones para la ingesta [de productos botánicos], como ocurre con el valor diario de nutrientes. Por lo tanto, debe obtener el asesoramiento de un experto para saber si tomar un producto [botánico] o cuándo hacerlo.

En el caso de la mayoría de los productos botánicos, no sabemos cuáles son los componentes más importantes o qué combinaciones aportan posibles beneficios para la salud. El suplemento botánico de una empresa [será] diferente al de otra. Cada uno contiene diferentes cantidades y combinaciones de los [compuestos] que podrían afectar su salud.

La seguridad de un producto botánico depende de muchas cosas, como su preparación y la cantidad que se utilice. Por ejemplo, el té de menta generalmente se considera seguro para beber. Pero el aceite de menta tomado como un suplemento es mucho más concentrado y puede ser tóxico si se utiliza incorrectamente.

Se debe tener mucho cuidado al tomar suplementos botánicos si también se toman medicamentos recetados. En algunos casos, existe la posibilidad de una interacción no deseada entre ambos. Por ejemplo, la hierba de San Juan, que algunas personas utilizan para los trastornos del estado de ánimo, puede reducir la eficacia de muchos medicamentos, como algunas píldoras anticonceptivas, antidepresivos y medicamentos para el trasplante de [órganos].

Las preguntas que hay que hacer antes de tomar un suplemento:

Thomas: El mejor consejo que podemos darle es que hable con sus proveedores de atención médica antes de tomar cualquier suplemento. Hable con su médico, farmacéutico, dietista titulado u otro proveedor sobre los que podrían ser útiles, o inútiles, para usted. Como mínimo, informe a sus principales proveedores qué suplementos está tomando y por qué. Comente las razones por las que los toma y obtenga sus respuestas.

[Las preguntas que hay que hacer pueden incluir]: ¿Cuáles son los posibles beneficios para mí? ¿Tiene algún problema o riesgo para la seguridad? ¿Cuál es la dosis adecuada que debo tomar? ¿Cómo, cuándo y durante cuánto tiempo debo tomarlo?

Sea especialmente escéptico a la hora de tomar un suplemento que no sea un suplemento vitamínico, mineral o prenatal estándar si está embarazada o [amamantando]. A menudo, no sabemos si un ingrediente podría afectar a un bebé en desarrollo o lactante. También sea escéptico sobre la administración de este tipo de suplementos a un bebé o un niño. La seguridad de muchos suplementos no se ha probado adecuadamente en mujeres embarazadas, madres lactantes y niños.

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Actualizada en Mayo de 2022