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Problemas en los tendones

febrero de 2026

Artículo destacado

Problemas en los tendones

Buscando una solución a los tejidos lesionados

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Una ilustración muestra a tres adultos jugando basquetbol en una cancha al aire libre.

Los tendones conectan los músculos a los huesos. Sin ellos, sus músculos no podrían mover su cuerpo. Cuando usted se lesiona un tendón esto puede afectar sus actividades diarias.

“No importa qué tan fuertes son sus músculos, usted no podrá tener la funcionalidad y la estabilidad que necesita si un tendón está dañado”, dice la doctora Nelly Andarawis-Puri, una investigadora de bioingeniería de la Universidad de Cornell.

Los problemas de los tendones pueden surgir debido a la inflamación, ruptura o degeneración del tejido del tendón. Estas afecciones de salud son llamadas tendinopatías. Los síntomas incluyen hinchazón, dolor, rigidez y debilidad.

Los problemas pueden surgir debido a un movimiento repentino o incómodo. Sin embargo, generalmente son el resultado del sobreuso. Las lesiones debido al sobreuso son comunes en los atletas. Sin embargo, las actividades diarias que requieren movimientos repetitivos pueden crear el riesgo de lesión en cualquier persona. Por ejemplo, los ejercicios repetidos que requieren saltar pueden causar problemas en las rodillas. Escribir en la computadora todo el día en el trabajo puede llevar a desarrollar dolor en sus manos.

Las lesiones en los tendones pueden llevar a problemas de larga duración (crónicos) si no sanan completamente. Y a menudo ese es el caso. Esto se debe a que la habilidad de nuestros cuerpos para reparar los tendones declina con la edad.

Los investigadores están intentando descubrir por qué los tendones a menudo no sanan apropiadamente y qué se necesita hacer para repararlos.

Rompiendo el ciclo

“El tipo más común de lesión del tendón es el sobreuso o desgaste”, explica Andarawis-Puri. “No es necesariamente dolorosa una vez que comienza, y puede permanecer silenciosa por un largo tiempo. Esencialmente, usted se predispone a sí mismo a más y más acumulación de daño. Entonces finalmente usted desarrollará un proceso de degeneración”.

Obtener tratamiento de forma temprana puede ayudar a evitar que los problemas de los tendones empeoren. Su doctor podría recomendar aplicar hielo en el área, consumir medicamentos para el dolor y descansar el tendón.

Estos tratamientos no ayudan a reparar su tendón. “Pero reducen su miseria y controlan el dolor y la incomodidad”, dice Andarawis-Puri.

La terapia física es también a menudo recomendada para el tratamiento. Pero hay un equilibrio fino entre los ejercicios que promueven sanación o que causan daño. “Eso es complicado”, dice Andarawis-Puri, “porque es diferente para cada persona”.

Su equipo está estudiando la biología de los tendones para entender mejor cómo y cuándo los ejercicios promueven la sanación.

Los tendones están formados por células llamadas tenocitos y por grupos de una proteína llamada colágeno. Estos grupos forman largas cadenas helicoidales.

“Estas hélices se ven casi como resortes, que les permite comprimirse y expandirse”, dice el doctor Adam Abraham, un experto en enfermedades crónicas del tendón de la Universidad de Michigan. La compresión ayuda a las fibras a absorber la fuerza de los movimientos de su cuerpo.

“Un tendón es un tejido conectivo único que está altamente organizado, y formado primariamente por colágeno. Esto es lo que le da su fortaleza”, explica la doctora Jenna Galloway, una experta en medicina regenerativa del Hospital General de Massachusetts y la Escuela de Medicina de Harvard. “Cuando usted realiza demasiados movimientos, puede dañar algunas de esas fibras de colágeno. Normalmente, podemos reparar un poco de ese daño. Pero si usted hace esto una y otra vez, podrían cambiar las propiedades del tendón”.

Cuando las fibras de colágeno están lesionadas, se ven retorcidas bajo el microscopio, dice Andarawis-Puri. Su equipo ha demostrado en animales que ejercitar demasiado pronto después de una herida empeora esa retorcedura. También han observado que esperar dos semanas antes de dejar que los animales ejerciten otorga más tiempo a los resortes para que se reorganicen.

“Nuestra investigación muestra que, con el tiempo y condiciones correctas, el movimiento puede en efecto gatillar la reparación del tendón”, dice Andarawis-Puri.

Su equipo espera encontrar formas para identificar fácilmente cuándo el ejercicio ayudará en vez de perjudicar.

Revirtiendo afecciones crónicas de salud

La naturaleza altamente organizada de los tendones es clave para que funcionen apropiadamente.

“Pero los tendones son más bien un órgano perezoso”, explica Abraham. “Son lentos para adaptarse, si es que se adaptan alguna vez”.

El equipo de Abraham está intentando entender los cambios que los tendones experimentan desde lesiones crónicas. Han desarrollado un sistema que les permite crecer estructuras similares a tendones, en tres dimensiones (3D), usando células de los tendones de los pacientes.

“Estamos desarrollando un sistema que básicamente nos permite crear microtendones”, explica Abraham. “El objetivo es generar entre cientos y miles de ellos a partir de una sola persona. Esto puede sonar como muy grande, pero son del tamaño de un cabello humano”.

Este sistema de 3D permite a los investigadores exponer a los microtendones a diferentes condiciones. Entonces, pueden observar cómo los tendones responden. Están comparando los microtendones creados con células tomadas de personas que tienen un tejido sano de tendones con aquellos con tendinopatías crónicas.

“Podemos estresar a los microtendones sanos y hacer que se comporten como aquellos de pacientes con lesiones crónicas”, dice Abraham. “Las células que provienen de pacientes con una afección crónica de salud ya están estresados. Quedan bloqueados en este estado de estrés”.

Su equipo está intentando restaurar células crónicamente lesionadas a un estado saludable. “Esperamos que con este sistema de 3D podremos sintetizar muchos cientos de diferentes ambientes al mismo tiempo. Por lo tanto, podemos evaluar lo que podría ser una posible reparación”, explica.

El equipo de Abraham está también probando un hidrogel inyectable para imitar un ambiente saludable. Esperan poder aplicarlo a tejido lesionado para restaurar una estructura organizada de tendón.

Estimulando la reparación

A diferencia de las personas, algunos animales pueden reparar completamente el tejido de sus tendones en la etapa adulta. Por ejemplo, los peces cebra regeneran completamente sus tendones a través de sus vidas. Galloway espera aprender de ellos.

Su grupo ha demostrado que los tenocitos pueden reparar el tejido de tendones completamente desgarrados en los peces cebra. Su reciente estudio demostró que las células conectan las partes del tejido completamente desgarradas.

Las personas y otros mamíferos también tienen tenocitos. Pero después de que un tendón es lesionado en los mamíferos, el tejido generalmente no se recupera. En vez de eso, se forma una cicatriz, que altera la estructura de colágeno cuidadosamente desarrollada.

Hay algo diferente sobre cómo los mamíferos responden a una lesión de desgarro completo del tendón, dice Galloway.

“Las células en los peces cebra pueden responder a una lesión para regenerar el tejido, pero las células en los mamíferos no pueden hacerlo”, ella agrega.

Su equipo está comparando las diferencias entre los peces y los mamíferos después de una lesión del tendón. Y están probando compuestos potenciales en tejido lesionado de mamíferos. Esperan mejorar también el proceso de sanación para ellos.

Los científicos aún están intentando entender completamente la biología de los tendones. En el intertanto, es importante proteger sus tendones (revise la sección de “Elecciones sabias”) y hacer que sus lesiones sean tratadas tempranamente.

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