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Combatiendo las picaduras

abril de 2024

Artículo destacado

Combatiendo las picaduras

Los esfuerzos que se están haciendo para frenar las enfermedades transmitidas por los mosquitos

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Ilustración de una familia comiendo al aire libre mientras usan un ventilador para protegerse de los mosquitos.

A medida que los días se hacen más largos y cálidos, las actividades de verano resultan atractivas. La natación, el deporte y los pícnics van de la mano con el calor, pero también con las picaduras de insectos. Los mosquitos, en particular, pueden arruinar un día al aire libre: sus picaduras no solo pican e irritan, también pueden transmitir enfermedades.

La lista de enfermedades transmitidas por los mosquitos sigue creciendo. Algunas, como el paludismo, son poco frecuentes en los Estados Unidos. Otras, como el dengue, se están extendiendo en los estados del sur del país a medida que aumenta la temperatura. Y otras, como el virus del Nilo Occidental, aparecen estacionalmente en la mayor parte del país.

Los investigadores científicos financiados por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) están trabajando para ayudar a detener la propagación de las enfermedades transmitidas por los mosquitos. Están probando formas de impedir que los mosquitos piquen a las personas y evitar que las personas a las que pican se enfermen.

Bloquear las enfermedades

Durante décadas, los investigadores científicos han intentado crear vacunas para proteger a las personas contra las enfermedades transmitidas por los mosquitos. Sin embargo, la mayoría no han sido tan eficaces como se esperaba, explica el doctor Matthew Memoli, investigador de enfermedades infecciosas de los NIH.

“Y existen muchas enfermedades transmitidas por los mosquitos”, señala. “Si se crea una vacuna para cada una de ellas, son muchas las vacunas que hay que desarrollar”.

¿Y si se pudiera vacunar a la gente contra los mosquitos? Puede sonar improbable, pero es lo que el laboratorio de Memoli ha estado intentando lograr. Cuando usted es picado por un mosquito, la saliva del insecto se introduce bajo su piel. Esta saliva contiene compuestos que le facilitan al mosquito succionar la sangre. También contiene compuestos que facilitan que cualquier enfermedad que transmite el mosquito penetre en su cuerpo.

“Cuando le pica un mosquito, usted tiene una respuesta alérgica a la saliva”, explica Memoli. Esa respuesta provoca la aparición de un bulto que irrita después de la picadura. Esto es normal, pero puede interferir en la capacidad del cuerpo para combatir los gérmenes. “Cuando se activa esa respuesta alérgica, se desactiva la respuesta contra las infecciones”, afirma Memoli.

Por eso, el equipo de Memoli está probando una vacuna que ayuda al sistema de defensa del cuerpo a reconocer la saliva del mosquito. Esperan que pueda ayudar al cuerpo a evitar que las infecciones penetren. En un pequeño estudio, el equipo descubrió que la vacuna era segura y aumentaba las defensas de las personas. Ahora esperan probar la vacuna en zonas del mundo donde el riesgo de enfermedades mortales transmitidas por los mosquitos es alto.

Disuadir a los mosquitos

Una de las mejores formas de evitar las enfermedades transmitidas por los mosquitos es prevenir las picaduras. Las personas pueden tomar ciertas medidas para protegerse.

“Tenemos repelentes personales, como el DEET, que podemos aplicar en nuestra piel”, afirma la doctora Carolyn McBride de la Universidad de Princeton, quien estudia la biología de los mosquitos.. Las herramientas como los mosquiteros (redes que impiden el paso de los insectos) también pueden evitar las picaduras. Sin embargo, para evitar la propagación de enfermedades, todos los habitantes de una zona deben utilizarlos.

Los investigadores quieren crear mejores formas de prevenir las picaduras de mosquito, pero primero tienen que averiguar cómo los mosquitos perciben la presencia de las personas. ¿Cómo nos encuentran para picarnos?

McBride y su equipo han descubierto recientemente una serie de sustancias químicas que el mosquito Aedes aegypti detecta para localizar a las personas. Estas sustancias químicas incluyen ciertas grasas y otras sustancias de la piel de los seres humanos. Descubrieron que una mezcla específica de estas sustancias podría atraer a los mosquitos a varios metros de distancia. Esperan que estos conocimientos puedan utilizarse para diseñar nuevas formas de repeler o atrapar mosquitos en grandes zonas .

“Esto nos permitiría alejar a los mosquitos de todas las casas de los barrios de alto riesgo, o colocar una trampa donde podamos atraerlos y matarlos”, explica McBride. Esto permitiría un mejor control de los mosquitos, en comparación con exigir a todas las personas que se protejan.

Ahora su equipo está estudiando otro tipo de “percepción”: cómo los huevos de mosquito sienten cuando llega el momento de romper el cascarón y nacer, lo que se denomina “eclosión”. “Si logramos entenderlo, podríamos buscar compuestos que bloqueen la eclosión”, señala McBride. “Quizás podrían ser sustancias químicas que en general son seguras, pero que si se espolvorean en todos los lugares donde los mosquitos ponen los huevos, entonces estos nunca eclosionarían”.

Reducir la propagación

Si hubiera menos mosquitos picando alrededor, habría menos enfermedades.

“Sin embargo, intentar reducir los mosquitos a un nivel bajo es muy difícil”, afirma el doctor Zach Adelman, genetista de mosquitos de la Universidad A&M de Texas. “Son muy resistentes. Rociar insecticidas puede acabar con ellos temporalmente, pero siempre vuelven”.

Para interrumpir este ciclo, los investigadores han estado trabajando en una idea llamada “reducir y reemplazar”. En primer lugar, se utilizarían insecticidas para reducir la población de mosquitos en una zona. Luego, antes de que reaparezcan, se introducirían en su lugar nuevos mosquitos menos propensos a infectar a las personas.

Se están probando muchas ideas para crear mosquitos que no puedan transmitir enfermedades. Una de ellas es infectarlos con una bacteria llamada Wolbachia. Esta bacteria no mata a los mosquitos, pero los insectos que la portan tienen más dificultades para transmitir los virus a las personas.

El laboratorio de Adelman está buscando formas de modificar los genes que portan los mosquitos para reducir su capacidad de transmitir enfermedades. Por ejemplo, a los mosquitos normalmente no los afecta contraer el virus del dengue. Adelman y su equipo están intentando crear un mosquito que muera cuando se exponga al virus. Esto reduciría las posibilidades de que los mosquitos infectados piquen a las personas y transmitan la enfermedad.

También se están asegurando de que esos cambios genéticos sean temporales. “Las personas quieren saber: ¿qué ocurre si estas tecnologías no funcionan? ¿Se pueden detener? Si son temporales, es mucho más probable que las personas quieran probarlas”, afirma Adelman.

Mientras los investigadores siguen trabajando en descubrir formas de combatir a los mosquitos, existen medidas sencillas que usted puede tomar ahora mismo para reducir las picaduras. Vea el recuadro “Decisiones inteligentes” para obtener consejos.

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