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Información y recursos del COVID-19

Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) lideran y respaldan la investigación que ayuda a acelerar el desarrollo de pruebas, tratamientos y vacunas para ayudar a mejorar y salvar vidas.

En esta página, encontrará información y enlaces a recursos sobre pruebas, tratamientos, vacunas y estudios clínicos para saber cómo puede ayudar a poner fin a la pandemia y protegerse a sí mismo y a su familia.

Un trabajador de la salud con cubreboca ayuda a un paciente durante una prueba de COVID-19.

Pruebas

¿Por qué todavía necesitamos hacernos pruebas?

Las pruebas son fundamentales para controlar la propagación del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19. Hacerse pruebas es la única forma de asegurarse de que no está transmitiendo el virus a otras personas, puesto que incluso las personas vacunadas pueden ser portadoras del virus y mostrar pocos o ningún síntoma.

Hacerse pruebas también proporciona información importante sobre el movimiento del virus dentro y entre comunidades. Los funcionarios de salud pública deben saber cuántas personas están infectadas y dónde viven para que los funcionarios puedan rastrear los brotes y tomar medidas para proteger a los demás.

¿De qué manera continúan los NIH respaldando y mejorando las pruebas?

Al comienzo de la pandemia, los NIH comenzaron rápidamente a apoyar el desarrollo de pruebas rápidas y precisas, destinando casi 500 millones de dólares a través de la iniciativa RADxSM (en inglés) para ayudar a ampliar rápidamente la capacidad de realización de pruebas del país.

Subvenciones e investigaciones adicionales continúan respaldando los esfuerzos por generar pruebas fáciles de utilizar, implementar formas innovadoras (en inglés) para que las personas se realicen las pruebas y llegar a las comunidades necesitadas (en inglés) para garantizar que cada persona que necesita una prueba pueda realizársela fácilmente.

¿Cuál es el futuro de las pruebas?

Los NIH continuarán respaldando las investigaciones para que las pruebas sean más sencillas y eficaces. Todos los días se están desarrollando y estudiando nuevos dispositivos y protocolos de pruebas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han creado una prueba (en inglés) para determinar si la infección respiratoria de una persona está causada por el SARS-CoV-2 o un virus de la influenza (gripe). Esta prueba está disponible para los médicos a través de los departamentos de salud pública y será cada vez más importante a medida que nos acerquemos a la estación del resfrío y la gripe (en inglés).

¿Cómo me hago la prueba?

La mayoría de los proveedores de atención médica ofrecen pruebas de COVID-19, y debe contactarlos primero a ellos si tiene síntomas. El sitio web del departamento de salud de su estado (en inglés) tendrá información sobre los sitios de pruebas locales adicionales.

También puede programar una cita para hacer una prueba de diagnóstico de COVID-19 (reacción en cadena de la polimerasa, o PCR) en muchas cadenas de farmacias nacionales. Las tiendas con carriles para vehículos le pedirán que permanezca en su automóvil mientras un farmacéutico lo guía a hacer el examen usted mismo. Los resultados suelen estar disponibles en unos días.

¿Cómo puedo hacerme una prueba en casa?

Las pruebas rápidas (de antígeno) en el hogar se pueden comprar sin receta en muchas farmacias, y los resultados están listos en tan solo 15 minutos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ofrecen más información sobre la autoevaluación, por ejemplo, cómo hacerse un hisopado.

Los hogares residenciales de los EE. UU. pueden solicitar un paquete de 4 pruebas para realizar en el hogar sin costo alguno, por medio del Servicio Postal de los EE. UU. Visite el sitio web del USPS para realizar un pedido.

¿Cuándo debo hacerme la prueba de COVID-19?

Si ha estado expuesto al COVID-19, debe hacerse la prueba, incluso si fue vacunado. Hágase la prueba de COVID-19 si:

  • Ha sido expuesto a alguien con COVID-19
  • Desarrolla síntomas de COVID-19
  • Trabaja o vive en un espacio lleno de personas donde alguien da positivo a COVID-19
  • Acaba de regresar a los Estados Unidos de algún viaje fuera del país
  • Su empleador le solicita que se haga la prueba

¿Cuáles son los tipos de pruebas de COVID-19?

Una prueba viral busca una infección actual. Hay dos tipos de pruebas virales:

  • La prueba de antígeno (también llamada "prueba rápida") da resultados en tan solo 15 minutos. Es más probable que obtenga un resultado falso negativo de la prueba de antígeno. Si tiene síntomas, pero obtiene un resultado negativo en la prueba de antígeno, su médico puede realizarle una prueba molecular para confirmar los resultados.
  • La prueba molecular puede tardar de unos días a una semana en proporcionar los resultados.

Una prueba de anticuerpos está diseñada para indicarle si tuvo una infección en el pasado.

Únase a una prueba de tratamiento para el COVID-19

¿Qué debo hacer si doy positivo en la prueba de COVID-19?

La mayoría de las personas con COVID-19 tienen una enfermedad leve y pueden recuperarse en casa. Puede contribuir con su recuperación y evitar que el virus se propague dentro de su familia y a otras personas siguiendo las pautas de los CDC para el cuidado de COVID-19 en el hogar.

Si tiene síntomas de COVID-19 de moderados a graves, consulte a su médico.

Un médico con cubreboca y su paciente con cubreboca miran juntos un gráfico.

Tratamientos para el COVID-19

En casa

Puede tratar los síntomas leves de COVID-19 en casa con medicamentos de venta libre y reducir las posibilidades de propagación viral con medidas de seguridad básicas. Los CDC ofrecen una guía para el tratamiento de COVID-19 en el hogar.

De su doctor

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha otorgado la autorización de uso de emergencia para tres tratamientos contra el COVID-19. No todas las personas que tienen COVID-19 cumplen los requisitos para recibir estos tratamientos.

  • El primer tratamiento corresponde a los anticuerpos monoclonales, que pueden ayudar al sistema inmunitario a reconocer el COVID-19 y a defender el organismo de la enfermedad. Solo está disponible en los centros de infusión.
  • Otro tratamiento es una combinación de dos comprimidos, denominado Paxlovid (nirmatrelvir y ritonavir). Los dos medicamentos se toman juntos dos veces al día durante cinco días. Este tratamiento debería comenzarse lo antes posible después del inicio de los síntomas.
  • El tercer tratamiento es una píldora denominada molnupiravir. Se toma dos veces al día durante cinco días y debería iniciarse lo antes posible después del comienzo de los síntomas.

Si tiene COVID-19 y presenta alto riesgo de desarrollar enfermedad grave, posiblemente su médico le recomiende anticuerpos monoclonales, nirmatrelvir y ritonavir, o molnupiravir. Es posible que su médico lo derive para que ingrese a un estudio clínico sobre un posible tratamiento para el COVID-19. Quizás también le prescriba medicación para ayudar a aliviar los síntomas.

En el hospital

Las personas con enfermedades graves por COVID-19 deben ir al hospital para recibir tratamiento. El hospital puede brindar tratamientos para:

  • Reducir la velocidad del virus a través del cuerpo con medicamentos antivirales como el remdesivir.
  • Calmar el sistema inmunológico del cuerpo, que puede reaccionar de forma exagerada al virus y empeorar la enfermedad. Las respuestas inmunitarias hiperactivas pueden dañar órganos y tejidos.
  • Tratar las complicaciones del cuerpo, como las del corazón, los vasos sanguíneos, los riñones y el cerebro. El COVID-19 también puede causar otras complicaciones. Los pacientes que están hospitalizados con una enfermedad grave por COVID-19 también pueden recibir anticoagulantes para prevenir o tratar los coágulos de sangre.

Opciones disponibles de tratamientos contra el COVID-19
Si usted o un ser querido tiene una prueba positiva para COVID-19, puede tener opciones de tratamiento.

Preguntas sobre los tratamientos para el COVID-19

Si el COVID-19 es tratable, ¿necesito una vacuna?

Prevenir el COVID-19 es más eficaz que tratarlo. Las vacunas protegen a las personas de infectarse o de enfermarse gravemente, y las mascarillas y el distanciamiento social ayudan a evitar que el virus se propague

Al vacunarse, también puede proteger a sus seres queridos. Al usar una mascarilla y vacunarse, está protegiendo la salud de otras personas en su vida y comunidad que corren un alto riesgo de enfermarse gravemente o morir de COVID-19.

¿Qué tratamientos para el COVID-19 son efectivos?

La FDA ha aprobado o autorizado varios tratamientos para enfermedades leves, moderadas y graves causadas por el COVID-19. Existe mucha información errónea en línea sobre los tratamientos para el COVID-19. Algunos tratamientos propuestos no han demostrado ser efectivos y podrían ser peligrosos. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. (HHS, por sus siglas en inglés) tiene más información sobre las opciones de tratamiento disponibles para el COVID-19.

Investigación sobre el tratamiento para el COVID-19 de los NIH

La iniciativa Aceleración de vacunas e intervenciones terapéuticas de COVID-19 (ACTIV) (en inglés) de los NIH ha acelerado la investigación sobre los tratamientos para el COVID-19 en varios tipos de tratamiento. A continuación, presentamos algunas de las investigaciones actuales.

Medicamentos para calmar el sistema inmunológico

Los NIH están patrocinando estudios para probar la seguridad y eficacia de los inmunomoduladores, que minimizan los efectos de una respuesta hiperactiva del sistema inmunológico que experimentan algunos pacientes con COVID-19. Los estudios tienen como objetivo determinar si los inmunomoduladores pueden reducir la necesidad de ventiladores y acortar las estancias hospitalarias.

Anticuerpos para disminuir la gravedad del COVID-19

Se están realizando estudios clínicos respaldados por los NIH para estudiar la seguridad y la eficacia de los anticuerpos monoclonales y policlonales tanto en entornos hospitalarios como ambulatorios. Los estudios están analizando si los tratamientos acortan el tiempo de recuperación y disminuyen los problemas respiratorios y de otro tipo de la infección por COVID-19.

Medicamentos para prevenir la coagulación de la sangre y el daño tisular

Los estudios respaldados por los NIH tienen como objetivo determinar si los medicamentos llamados anticoagulantes pueden tratar a los adultos diagnosticados con COVID-19 y prevenir la formación de coágulos sanguíneos potencialmente mortales. Estos estudios se centran en personas a las que se les diagnostica COVID-19 y están hospitalizadas, así como en aquellas que se están recuperando de COVID-19.

Prueba de medicamentos que ya están en uso

Actualmente, los estudios están inscribiendo a personas que están hospitalizadas con COVID-19 para probar la efectividad de varios medicamentos diferentes que se encuentran en una etapa avanzada de desarrollo clínico. Otros estudios probarán si los medicamentos utilizados para tratar otras afecciones podrían ayudar a tratar el COVID-19 en personas con síntomas leves a moderados.

Un profesional de la salud utiliza una jeringa para extraer el medicamento de un vial.

Vacunas

¿Qué vacunas COVID-19 están disponibles en los Estados Unidos?

A febrero de 2022, existen dos vacunas contra el COVID-19 que han sido completamente aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE. UU., y una que se ha autorizado para uso de emergencia.

¿Necesitaré una vacuna de refuerzo?

Los estudios muestran que la protección contra el SARS-CoV-2 comienza a disminuir a lo largo del tiempo después de las dosis iniciales de la vacuna. Dosis adicionales de la vacuna (vacunas de refuerzo) brindan protección más duradera contra el COVID-19.

La FDA ha autorizado las dosis de refuerzo de las tres vacunas contra el COVID-19 disponibles en los Estados Unidos. El período de elegibilidad para una dosis de refuerzo se basa en varios factores, que incluyen qué vacuna recibió originalmente y cuánto tiempo ha transcurrido desde que completó el esquema inicial de vacunación.

Las personas que cumplen los requisitos pueden elegir la vacuna que recibirán como dosis de refuerzo; esto se conoce como dosis heteróloga o “mezcla y combinación” (en inglés). En función de los datos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, la FDA ha determinado que los beneficios de mezclar dosis supera cualquier riesgo conocido o potencial.

¿Cómo sé que las vacunas son seguras?

Las vacunas tienen estándares de seguridad muy altos y las vacunas del COVID-19 no son una excepción. Las vacunas del COVID-19 se han sometido y seguirán siendo sometidas al control de seguridad más intensivo en la historia de los EE. UU.
El proceso para crear las vacunas contra el COVID-19 fue más corto que para otras vacunas por muchas razones, que incluyen:

  • Los científicos de los NIH han estado estudiando las vacunas de ARNm y los coronavirus durante décadas. Tenían una ventaja porque ya sabían mucho sobre cómo funcionan las vacunas de ARNm y sobre cómo fabricarlas.
  • Los investigadores, el gobierno federal y las empresas farmacéuticas se unieron como nunca antes para cooperar y compartir recursos, haciendo que el proceso de prueba de vacunas sea más eficiente.
  • Los NIH establecieron la Red de Prevención de COVID-19 (COVPN) para coordinar las redes de investigación existentes, a fin de llevar a cabo grandes estudios clínicos en decenas de miles de personas de manera eficiente. Muchos estadounidenses de diversas comunidades se ofrecieron como voluntarios para participar en los estudios.
  • La FDA analizó los datos de los estudios clínicos de inmediato.

La seguridad de las vacunas contra el COVID-19 autorizadas se rastrea a través del Sistema de notificación de eventos adversos a las vacunas, un sistema de seguridad único llamado v-safe que se fundó específicamente para las vacunas contra el COVID-19 y para otros sistemas. Los fabricantes de vacunas envían actualizaciones de seguridad mensuales a la FDA. La FDA también inspecciona las instalaciones de producción de vacunas y verifica la calidad de los lotes de vacunas.

¿Funcionan las vacunas?

Los estudios muestran que las vacunas contra el COVID-19 son muy efectivas para prevenir el COVID-19, incluso para personas con alto riesgo de contraer la enfermedad.

A veces, las personas que están completamente vacunadas contraen una infección irruptiva, lo que significa que dan positivo en la prueba del SARS-CoV-2 o se enferman con COVID-19. Las personas completamente vacunadas tienen menos probabilidades de enfermarse gravemente, incluso a causa de las variantes de COVID-19.

¿Tienen las vacunas algún efecto secundario?

Todas las vacunas pueden causar algunos efectos secundarios, que son signos normales de que su cuerpo está produciendo anticuerpos. Estos efectos secundarios desaparecen en unos días. Muchas personas no presentan efectos secundarios.

Los efectos secundarios graves que podrían causar problemas de salud a largo plazo son extremadamente improbables después de cualquier vacuna, incluida la vacuna contra el COVID-19. Estos efectos secundarios raros generalmente aparecen dentro de las seis semanas después de recibir la dosis de la vacuna. Si tiene algún problema de salud después de la vacunación, infórmelo al Sistema de notificación de eventos adversos a las vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés).

Se han informado casos infrecuentes de inflamación cardíaca después de una vacuna de ARNm contra el COVID-19, principalmente en adolescentes y adultos jóvenes de sexo masculino.

Los CDC continúan recomendando la vacunación de todas las personas de 5 años o más, debido al mayor riesgo de complicaciones graves relacionadas a el COVID-19.

¿Cómo recibo la vacuna contra el COVID-19?

El gobierno federal está proporcionando vacunas contra el COVID-19 autorizadas por la FDA de forma gratuita a todas las personas que viven en los Estados Unidos, independientemente de su estado migratorio o de seguro médico. Busque en vacunas.gov, envíe un mensaje de texto con su código postal al 438829 o llame al 1-800-232-0233 para encontrar lugares de vacunación contra el COVID-19 cerca de usted. Comuníquese con el departamento de salud de su estado para encontrar lugares de vacunación adicionales en su área.

Si tiene dificultades para llegar a un lugar de vacunación, es posible que pueda vacunarse en su hogar. Consulte una lista de servicios que pueden ofrecer vacunas contra el COVID-19 en el hogar dentro de su área.

¿Debería recibir una vacuna contra el COVID-19 si ya he tenido COVID-19 previamente?

Los estudios indican que la vacunación produce una respuesta inmunitaria más potente que la producida por la infección del COVID-19. Los beneficios de la vacunación después de la infección superan ampliamente cualquier riesgo conocido o potencial.

Para garantizar que las personas que se recuperan del COVID-19 están protegidas contra un nuevo episodio de la enfermedad, los CDC recomiendan que se vacunen (en inglés). El momento adecuado para la vacunación depende si una persona tuvo COVID-19 y si recibió tratamiento y cuándo lo hizo. Si ha tenido COVID-19 y desea ser vacunado, hable con su médico acerca de cuándo debería recibir la vacuna.

¿Las vacunas protegen contra las variantes del virus?

Los estudios y los datos actuales muestran que los anticuerpos que nuestros cuerpos producen después de la vacunación reconocen y protegen contra las variantes del COVID-19. Esto se está investigando de cerca y se están realizando más estudios.

El aumento de estas variantes es un recordatorio de que, mientras el SARS-CoV-2 continúe propagándose, tiene el potencial de evolucionar hacia nuevas variantes. La vacunación generalizada ayudará a reducir el aumento de variantes adicionales.

¿Cuándo pueden recibir una vacuna los niños?

Los niños y adolescentes de 5 años o más ahora pueden recibir la vacuna de Pfizer contra el COVID-19. Los niños que cumplan los requisitos de 12 años o más, también pueden recibir una dosis de refuerzo de la vacuna de Pfizer. Actualmente, es la única vacuna contra el COVID-19 autorizada para personas de menos de 18 años. No obstante, se están poniendo en marcha estudios clínicos (en inglés) para probar la seguridad y eficacia de todas las vacunas actualmente disponibles en niños más pequeños.

¿Se siguen investigando las vacunas?

Se están realizando estudios sobre las vacunas, algunos nuevos y otros que ya estaban en curso. Los institutos y centros de los NIH, en asociación con empresas privadas, continúan estudiando diferentes tipos de vacunas.

Algunas investigaciones actuales tienen como objetivo determinar si las vacunas aprobadas otorgarán inmunidad contra las variantes emergentes de COVID-19 y si se necesitarán nuevas vacunas. Otros estudios de vacunas continúan monitoreando la salud de las personas que ya han recibido una vacuna para determinar su eficacia durante un período de tiempo más largo.

Los NIH han comenzado un estudio clínico para evaluar la respuesta de anticuerpos a una dosis adicional de una vacuna autorizada o aprobada contra el COVID-19 en personas con enfermedades autoinmunes que no respondieron a un régimen de vacunación original contra el COVID-19. El estudio también investigará si la interrupción temporal del tratamiento inmunosupresor para una enfermedad autoinmune podría mejorar la respuesta de anticuerpos en las personas que reciben esa dosis adicional de la vacuna.

Dos científicos que usan equipo de protección personal trabajan en una estación de laboratorio con un microscopio y muestras.

Estudios clínicos

¿Qué es un estudio clínico?

Un estudio clínico es un estudio de investigación médica con voluntarios. El propósito de los estudios es determinar si un nuevo tratamiento o vacuna funciona y si es seguro para las personas. Después de que los investigadores prueban a fondo nuevos tratamientos o vacunas en el laboratorio para asegurarse de que puedan beneficiar a las personas, los tratamientos más prometedores pasan a los estudios clínicos.

¿Por qué debería participar en un estudio clínico?

Las personas participan en estudios clínicos por diversas razones. Considere unirse a un estudio clínico de COVID-19 si desea:

  • Marcar la diferencia y ayudar a poner fin a la pandemia de COVID-19.
  • Asegurarse de que las vacunas y los tratamientos contra el COVID-19 funcionen para la mayor cantidad de personas posible.
  • Ayudarnos a regresar al trabajo, a la escuela y a la vida normal.

¿Son seguros los estudios clínicos?

Si participa en un estudio clínico, su seguridad estará protegida. Cada investigador clínico debe monitorear a los participantes para asegurarse de que estén seguros. Estas salvaguardas son una parte crucial de la investigación.

  • Antes de que comiencen, los estudios clínicos deben ser aprobados por una Junta de Revisión Institucional (IRB, por sus siglas en inglés). Una IRB está compuesta por médicos, científicos y personas como usted y se dedica a asegurarse de que los participantes del estudio no estén expuestos a riesgos innecesarios.
  • Muchos estudios clínicos también son supervisados de cerca por una Junta de Monitoreo de Datos y Seguridad (DSMB, por sus siglas en inglés). La DSMB está compuesta por expertos en la afección específica del estudio que periódicamente analizan los resultados del estudio a medida que avanza. Si la DSMB encuentra que el tratamiento experimental no está funcionando o está perjudicando a los participantes, la Junta recomendará que el estudio se detenga de inmediato.
  • Las personas que se unen a los estudios clínicos deben dar su consentimiento informado. Esto significa que se les dice exactamente lo que va a suceder, cuáles son los riesgos y cuáles son sus derechos.

¿Cómo reconozco si un estudio clínico es real?

Los estudios clínicos son muy importantes, pero no todos son legítimos. Si está interesado en participar en un estudio de investigación sobre el COVID-19, la Comisión Federal de Comercio cuenta con pautas para ayudarlo a determinar si un estudio clínico es real o falso.

Encuentre un ensayo clínico de COVID-19

Estudios clínicos sobre el COVID-19
Este sitio web comparte una lista seleccionada de estudios clínicos en curso sobre tratamientos y vacunas contra el COVID-19, además de otros para personas que se han recuperado de la infección.

CombatCOVID.HHS.gov
Este sitio web proporciona más información sobre los estudios clínicos actuales del tratamiento contra el COVID-19

ClinicalTrials.gov (en inglés).
Esta base de datos en la que se pueden realizar búsquedas muestra estudios clínicos con apoyo federal y privado que estudian el COVID-19 en los Estados Unidos y en todo el mundo.

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Actualizada en Mayo de 2022